31 de octubre de 2007

Fútbol. Torneos internacionales de Europa. Recopa Europea

1961 FIORENTINA ITA vs GLASGOW RANGERS ESC : 2-0 / 2-1
1962 ATLETICO MADRID ESP vs FIORENTINA ITA : 1-1 / 3-0
1963 TOTTENHAM HOTSPUR ING vs ATLETICO MADRID ESP : 5-1
1964 SPORTING LISBOA POR vs MTK BUDAPEST HUN : 3-3 / 1-0
1965 WESTHAM UNITED ING vs TSV 1860 MÜNCHEN ALE : 2-0
1966 BORUSSIA DORTMUND ALE vs LIVERPOOL ING : 2-1
1967 BAYERN MÜNCHEN ALE vs GLASGOW RANGERS ESC : 1-0
1968 MILAN ITA vs HAMBURGO ALE : 2-0
1969 SLOVAN BRATISLAVA CHE vs BARCELONA ESP : 3-2
1970 MANCHESTER CITY ING vs GORNIK ZABRZE POL : 2-1
1971 CHELSEA ING vs REAL MADRID ESP : 1-1 / 2-1
1972 GLASGOW RANGERS ESC vs DINAMO MOSCU RUS : 3-2
1973 MILAN ITA vs LEEDS ING : 1-0
1974 MAGDEBURG ALE vs MILAN ITA : 2-0
1975 DYNAMO KIEV RUS vs FERENCVAROS HUN : 3-0
1976 ANDERLECHT BEL vs WESTHAM UNITED ING : 4-2
1977 HAMBURGO ALE vs ANDERLECHT BEL : 2-0
1978 ANDERLECHT BEL vs FK AUSTRIA WIEN AUS : 4-0
1979 BARCELONA ESP vs FORTUNA DÜSSELDORF ALE : 4-3
1980 VALENCIA ESP vs ARSENAL ING : 0-0 (5-4)
1981 DINAMO TBILISI RUS vs CARL ZEISS JENA ALE : 2-1
1982 BARCELONA ESP vs STANDARD LIEGE BEL : 2-1
1983 ABERDEEN ESC vs REAL MADRID ESP : 2-1
1984 JUVENTUS ITA vs PORTO POR : 2-1
1985 EVERTON ING vs RAPID AUS : 3-1
1986 DYNAMO KIEV RUS vs ATLETICO MADRID ESP : 3-0
1987 AJAX HOL vs LOKOMOTIVE LEIPZIG ALE : 1-0
1988 MECHELEN BEL vs AJAX HOL : 1-0
1989 BARCELONA ESP vs SAMPDORIA ITA : 2-0
1990 SAMPDORIA ITA vs ANDERLECHT BEL : 2-0
1991 MANCHESTER UNITED ING vs BARCELONA ESP : 2-1
1992 WERDER BREMEN ALE vs MONACO FRA : 2-0
1993 PARMA ITA vs ANTWERP BEL : 3-1
1994 ARSENAL ING vs PARMA ITA : 1-0
1995 ZARAGOZA ESP vs ARSENAL ING : 2-1
1996 PARIS ST GERMAIN FRA vs RAPID AUS : 1-0
1997 BARCELONA ESP vs PARIS ST GERMAIN FRA : 1-0
1998 CHELSEA ING vs STUTTGART ALE : 1-0
1999 LAZIO ITA vs MALLORCA ESP : 2-1

Fútbol. Torneos internacionales de Europa. Supercopa

1972 AJAX HOL vs GLASGOW RANGERS ESC : 3-1 / 3-2
1973 AJAX HOL vs MILAN ITA : 0-1 / 6-0
1974 No se realizó
1975 DYNAMO KIEV UCR vs BAYERN MUNICH ALE : 1-0 / 2-0
1976 ANDERLECHT BEL vs BAYERN MUNICH ALE : 1-2 / 4-1
1977 LIVERPOOL ING vs HAMBURGO ALE : 1-1 / 6-0
1978 ANDERLECHT BEL vs LIVERPOOL ING : 3-1 / 1-2
1979 VALENCIA ESP vs NOTTINGHAM FOREST ING : 1-2 / 1-0
1980 NOTTINGHAM FOREST ING vs BARCELONA ESP : 1-0 / 1-1
1981 No se realizó
1982 ASTON VILLA ING vs BARCELONA ESP : 0-1 / 3-0
1983 ABERDEEN ESC vs HAMBURGO ALE : 0-0 / 2-0
1984 JUVENTUS ITA vs LIVERPOOL ING : 2-0
1985 No se realizó
1986 STEAUA BUCAREST RUM vs DINAMO KIEV UCR : 1-0
1987 PORTO POR vs AJAX HOL : 1-0 / 1-0
1988 MECHELEN BEL vs PSV EINDHOVEN HOL : 3-0 / 0-1
1989 MILAN ITA vs BARCELONA ESP : 1-1 / 1-0
1990 MILAN ITA vs SAMPDORIA ITA : 1-1 / 2-0
1991 MANCHESTER UNITED ING vs ESTRELLA ROJA YUG : 1-0
1992 BARCELONA ESP vs WERDER BREMEN ALE : 1-1 / 2-1
1993 PARMA ITA vs MILAN ITA : 0-1 / 2-0
1994 MILAN ITA vs ARSENAL ING : 0-0 / 2-0
1995 AJAX HOL vs ZARAGOZA ESP : 1-1 / 4-0
1996 JUVENTUS ITA vs PARIS ST GERMAIN FRA : 6-1 / 3-1
1997 CHELSEA ING vs REAL MADRID ESP : 1-0
1998 BARCELONA ESP vs BORUSSIA DORTMUND ALE : 2-0 / 1-1
1999 LAZIO ITA vs MANCHESTER UNITED ING : 1-0
2000 GALATASARAY GRE vs REAL MADRID ESP : 2-1
2001 LIVERPOOL ING vs BAYERN MUNICH ALE : 3-2
2002 REAL MADRID ESP vs FEYENOORD HOL : 3-1
2003 MILAN ITA vs PORTO POR : 1-0
2004 VALENCIA ESP vs PORTO POR : 2-1
2005 LIVERPOOL ING vs CSK MOSCOW RUS : 3-1
2006 SEVILLA ESP vs BARCELONA ESP : 3-0
2007 MILAN ITA VS SEVILLA ESP : 3-1

27 de octubre de 2007

De la sabiduría de las hetairas

Hay ciertas corrientes feministas que consideran el ser esposa y madre de familia como el oficio más antiguo del mundo. Otros, consideran que el primer oficio del mundo fue el de agricultor puesto que Adán, al ser expulsado del Paraíso, tuvo que ocuparse de labrar la tierra por orden de Dios. Más exacto sería -si nos remitimos a las leyendas bíblicas- suponer que el primer oficio fue el de sastre, pues el Génesis, capítulo 3, versículo 21, dice: "Luego hizo Yahveh Dios al hombre y su mujer unas túnicas de piel y les vistió", antes de expulsarlos del Edén. Sin embargo, popularmente el oficio más antiguo del mundo es el de la prostitución.
Es curiosa la idea que de la prostitución se tiene en el Antiguo Testamento. En el Eclesiastés se dice: "No te entregues a prostituta para que no disipes tu patrimonio", lo que nos da una idea muy pragmática y materialista del tema. Es cierto que poco después se afirma: "Toda mujer que es prostituta será hollada como estiércol en el camino", pero esto es más una constatación que una repro­bación. El teólogo Herbert Haag (1915-2001) en su "Diccionario de la Biblia" (1966) afirma que "el comercio sexual con mujeres, por dinero, era corriente en Israel. Los padres no tenían reparo en prostituir a sus hijas aunque la ley prohibía semejante práctica porque esta prohibi­ción quizás afectara únicamente a la prostitución cultural. Los relatos testamentarios no inducen a pensar que los israeli­tas tuvieran por especialmente censurable la conducta de estas mujeres. En cambio, el Antiguo Testamento reprende sin reservas a las mujeres -y a los hombres- que se prostituyen en los santua­rios en honor de los dioses".
Estos últimos -hombres y mujeres- eran llamados "hieródulos", que en los san­tuarios de Isis e Istar en Egipto y Babilonia, pero principalmente en los santuarios de Astarté de los cananeos, se dedicaban a la prostitución religiosa en el templo. Los muchachos recibían, por sus servicios, limosnas para la diosa; y las muchachas, ya sea por los caminos como en los santuarios mismos, recibían dinero que ofrecían al santuario.
La prostitución se caracterizaba- y se caracteriza- espe­cialmente por su carácter mercenario. Sólo por extensión puede aplicarse a la mujer que se acuesta con varios hombres. Si no re­cibe compensación económica, directa o indirectamente, no debe llamarse prostituta.
En la epopeya de Gilgamesh (la narración escrita más antigua de la historia, sumeria en su origen), el protago­nista es dos tercios dios y un tercio hombre y el relato de sus aven­turas comienza con las quejas de los habitantes de Uruk contra él: "Su lubricidad no respeta a las vírgenes, ni a las hijas de los guerre­ros, ni a las esposas de los nobles", dicen. La diosa Aruru para combatirle crea a Endiku, un monstruo contra el que Gilgamesh se ve impotente. Este, para terminar con él, le envía una prostituta que se acuesta con Endiku durante seis días y siete noches, después de lo cual, como no podía ser menos, el pobre Endiku queda agotado. Cuando recobra los sentidos la prostituta "conduciéndole como una madre", le enseña a convivir con los humanos.
En Babilonia el ser prostituta no era ninguna deshonra. En tiempos de Hammurabi -hacia 1750 a.C.- en los templos había cortesanas que servían de intermediarias entre los fieles y la divinidad. Se cree que esta prostitución sagrada tenía su origen en los ritos prehistóricos de la fecundidad.
Mil años después, el historiador griego Heródoto de Halicarnaso (484 a.C.-425 a.C.) escribió: "Toda mujer del país debe, por lo menos una vez en su vida, ir al templo y entregarse a un desconocido. No puede volver a su casa hasta que un hombre haya depositado una moneda de plata en su regazo y se la haya llevado a acostarse con él. La mujer no tiene derecho a escoger, tiene que seguir a quien le ha dado la moneda. Cuando ella se ha acostado con él, ha cumplido ya su de­ber para con la diosa y puede volver a su casa. Las mujeres hermo­sas pueden volver en seguida a su casa, pero las feas o mal formadas deben esperar mucho tiempo antes de poder cumplir con las obligaciones impuestas por la ley. Algunas, tres o cuatro años".
Las prostitutas sagradas estaban clasificadas como "harimtu" (cortesana semisagrada), "gadishtu" (sagrada) y la "ishtaritu" (consagrada a la diosa Istar). Un refrán babilónico decía: "No te cases con una harimtu pues son innumerables sus maridos, ni con una ishtaritu pues está reservada a los dioses". La ley ordenaba que una prostituta no podía llevar velo ni cu­brir su cara como las demás mujeres, ni tampoco podía cubrirse la cabeza.
La creencia en una Divina Madre, creadora de todo lo existente, era general en el Antiguo Oriente. Se la suponía, en algunos casos, anterior a cualquier dios masculino. Eso recuerda la tendencia de algunas iglesias protestantes, la mayor parte de ellas norteame­ricanas, las que predican que Dios es un ser andrógino. En un congreso mundial de Iglesias, que se celebró en Berlín Oeste en 1974, un teólogo estadounidense sos­tuvo la teoría de que el nombre Elohim dado a Dios en la Biblia, se componía del nombre de una diosa Eloh, y del sufijo masculino plural hebreo him, mientras que Yahveh (que se traduce habitualmente como Jehová), derivaba de una diosa antigua de Samaria. Por su parte, Emmeline Pankhurst (1858-1928), una de las fundadoras del movimiento sufragista británico, decía a sus seguidoras: "Ruega a Dios. Ella te ayudará".
Un texto griego atribuido al orador y político ateniense Demóstenes (384 a.C.-322 a.C.) dice: "Las hetairas sir­ven para proporcionarnos placer, las concubinas para nuestras necesidades cotidianas y las esposas para darnos hijos legítimos y cuidar la casa". Estas distinciones muestran la diferencia y la consideración con que eran tratadas las prostitutas en la antigua Grecia. Una de ellas, Metiké de nombre, fue llamada "clepsidra" porque utilizaba su reloj de agua -clepsidra- para medir el tiempo que dedicaba a cada cliente. Las hetairas, bellas, inteligentes y cultivadas eran muy consideradas entre los griegos, lo que hace suponer que, a me­nudo, el éxito de una mujer, pública o no, depende no tanto de sus cualidades físicas como de su inteligencia, su talento y su modo de comportarse. Ternura, cariño, comprensión, reales o fingidos, cautivan más a los hombres que la belleza corporal. Las hetairas sometían a los hombres por todo aquello que los maridos prohi­bían a sus esposas. Sabían leer y escribir, cultivaban la compañía masculina y alegraban los banquetes en los que las legales compa­ñeras de los maridos estaban excluidas.
Las concubinas, en cambio, no tenían ni la consideración de las hetairas ni el rango social de las esposas y terminaban, las más de las ve­ces, vendidas a un burdel cuando sus amos se cansaban de ellas. (La palabra burdel deriva del catalán bordell y éste de bord, bastardo. Bordell significaría entonces, el lu­gar en donde se engendraban bastardos).
En Roma, las prostitutas eran llamadas "meretrices" (quere corpore merent), cuyo nombre se ha conservado en castellano; "palam" (sin elección, es decir que tiene que aceptar a todo el que paga); "scortum" (pellejo) o "lupa" (loba, porque aullando como estos animales llamaban a sus posibles clientes). De esta última deriva la palabra lupanar, como sinónimo de burdel. También se las llamaba "togata" por­que debían vestir la toga en vez de la "stola" propia de las matronas decentes.
Las prostitutas eran consideradas como custodias del honor de las familias. El poeta lírico y satírico Horacio (Quintus Horatius Flaccus, 65 a.C.-8 a.C.) cuenta que el estadista romano Catón el Viejo (Marco Porcio Catón, 234 a.C.-149 a.C.), viendo sa­lir de un lupanar a un joven conocido suyo le dijo: "Bien hecho, aquí es donde deben venir los jóvenes cuando el deseo hincha sus venas, en vez de palpar las esposas de los otros". El filósofo moralista Lucio Anneo Séneca (Lucius Annaeus Seneca, 4 a.C.-65 d.C.) en su diálogo "Sobre la brevedad de la vida" (probablemente escrito en al año 55 de nuestra era), pone en boca del defensor de un joven las siguientes palabras: "No ha pecado en nada, que ame a una meretriz es natural; es joven, ten un poco de paciencia: se enmen­dará y se casará".
La emperatriz Valeria Messalina (17 d.C.-48 d.C.) tenía alquilada una celda en uno de los lupanares más miserables de Roma. En la puerta de su celda figu­raba su nombre de guerra, Lycisca, y allí recibía a todos los hom­bres que podía prostituyéndose sin despreciar a ninguno. Al alba re­gresaba al palacio "cansada pero no saciada", como dice el historiador y biógrafo romano Suetonio (Caius Suetonius Tranquillus, 69 d.C.-140 d.C.). Los lupanares estaban regenteados por un leno -de allí la palabra lenocinio como sinónimo de prostitución-, quien cuidaba el orden y cobraba a los clientes si las mujeres eran esclavas; si eran libres cobraban ellas y daban su comi­sión al leno. Las celdas en donde se acostaban se llamaban fórnices (arco, bóveda) -de donde viene el verbo forni­car- porque estaban situadas muchas veces bajo las bóvedas y arcadas de algunos monumentos públicos, como el circo, el anfitea­tro, los teatros o el estadio.
El cristianismo osciló, desde sus orígenes, entre Eva y la Virgen María. La primera era el origen del pecado y la segunda la suprema virtud. Entre las dos se encuentra María Magdalena.
Aunque el Evangelio no lo dice, se atribuyó a María de Magdala el episodio de la pecadora que se postró a los pies del Señor. Es aquélla a quien Jesús dice: "Mucho te será perdonado porque has amado mucho".
En toda la Edad Media este oficio fue objeto de múltiples orde­nanzas, leyes y decretos. No podían vestir como las demás muje­res, sino en forma tal que se distinguiesen de las damas llamadas honestas. Los vestidos cambiaban según el lugar y la mayor parte de ellas llevaba depilado el pu­bis, producto de una costumbre judía y musulmana. Las prostitutas, por ley, debían ir más cubiertas y más honesta­mente ataviadas.
En toda Europa se cuidó de reglamentar los burdeles: Luis IX rey de Francia (1214-1270), Alfonso X, rey de Castilla y León (1221-1284) y Alfonso XI de Borgoña (1311-1350) entre tantos otros, dictaron normas y más normas para el ejemplar regimiento de las prostitutas.
En el siglo XIII empezó a usarse la palabra "puta". Según el filólogo y romanista Joan Corominas (1905-1997), autor del "Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico", la palabra deriva del italiano "putto", niño, que hoy se usa casi exclusivamente como término artístico para designar los niños pintados, grabados o esculpidos que se encuentran en algunas obras de arte. No tenía en principio otro valor que el de designar a una mujer que ejercía la prostitu­ción. Los términos latinos "putare", "putavi", "putatum", proceden de un vocablo griego, "budza", que significaba "sabiduría" hacia el siglo VI antes de Cristo.

La dependencia económica

Se debe entender por dependencia económica una situación en la cual la economía de determinados países está condicionada por el desarrollo y la expan­sión de otra economía, a la que están sometidas las primeras. La relación de interdependencia entre dos o más países, y entre éstos y el comer­cio mundial, toma la forma de dependencia cuando algunas naciones (las dominantes) pue­den expandirse y ser autogeneradoras, en tanto que otras naciones (las dependientes) sólo pue­den hacerlo como reflejo de esa expansión, la cual puede tener un efecto negativo o positivo sobre su desarrollo inmediato. El concepto de dependencia nos permite ver la situación interna de estos países como parte de la economía mundial. Con la globalización, se ha generado un proceso de expansión de los centros económicamente poderosos y es entonces cuando más necesario es exponer una teoría del desarrollo interno en aquellos países que son objeto de dicha expansión y están gobernados por ella. Avanzar en esta dirección teórica significa trascender la teoría del desarrollo que busca explicar la situación de los países subdesarrollados como consecuencia de su lentitud o de su fracaso en la adopción de patrones de eficiencia característicos de los países desarro­llados y que, si bien admite la existencia de una dependencia "externa", es incapaz de advertir el subdesarrollo como consecuen­cia y parte del proceso de expansión mundial del capitalismo, parte necesaria e integralmente ligada a ese proceso.
Cuando se analiza el proceso de constitución de una economía mundial que integra a las lla­madas economías nacionales en un mercado mundial de mercancías, capital y fuerza de trabajo, se ve que las relaciones producidas por este mercado, son desiguales y combinadas.
Son desiguales porque el desarrollo de algunas par­tes del sistema se produce a expensas de otras partes. Las relaciones comerciales se basan so­bre el control monopólico del mercado, que conduce a la transferencia del excedente de los países dependientes hacia los países dominan­tes; las relaciones financieras se basan sobre empréstitos y exportación de capital realizados por los poderes dominantes, lo cual les permite recibir intereses y beneficios, incrementándose de esta manera su excedente nacional y refor­zándose su control sobre las economías de los otros países. Para los países dependientes es­tas relaciones significan una exportación de be­neficios e intereses que llevan consigo parte del excedente generado dentro del ámbito de sus fronteras y les hace perder el control de sus recursos productivos.
Son combinadas porque, para permitir estas rela­ciones desventajosas, los países dependientes deben generar grandes excedentes, no por me­dio de la creación de un nivel tecnológico más alto, sino más bien explotando al máximo su fuerza de trabajo. El resultado es la li­mitación de sus mercados internos y de sus capacidades técnicas y culturales, como tam­bién de la salud física y espiritual de sus pue­blos. Así, con la combinación de estas discordancias y la transferencia de recursos de los secto­res más retrasados y dependientes hacia los más avanzados y dominantes, se explican las desigualdades entre países desarrollados y subdesarrollados que se ahondan día a día y se han transformado en un elemento necesario y estructural de la economía mundial.
Las formas históricas de la dependencia están condicionadas por las formas básicas de la economía mundial que tiene sus propias leyes de desarrollo; por el tipo de relaciones económicas dominantes en los centros capita­listas y las formas en que estos últimos se expanden hacia afuera; y por los tipos de rela­ciones económicas existentes dentro de los paí­ses periféricos que se incorporan en situación de dependencia dentro de la red de relaciones económicas internacionales generadas por la expansión capitalista.
Se pueden distinguir tres fases históricas en la consolidación de la dependencia económica: la primera es la etapa de la dependencia colonial, de naturaleza exportadora-co­mercial, en la que el capital comercial y el financiero, aliado con el Estado colonialista, dominaba las relaciones económicas de los países europeos y sus colonias por medio del monopolio del comercio, complementado por el monopolio colonial de la tierra, las minas y la fuerza de trabajo en los países colonizados. La segunda, con­solidada a fines del siglo XIX, es la etapa de la dependencia industrial-financiera, que se caracterizó por la dominación del gran capital en los centros hegemónicos y por su expansión al exterior a través de inversiones en la producción de ma­terias primas y de productos de la agricultura destinados al consumo de los centros hegemó­nicos. En los países dependientes creció así una estructura productiva dedicada a la expor­tación de estos productos, produciéndose lo que la Comi­sión Económica para América Latina (CEPAL) ha llamado "desarrollo hacia afuera". La tercera y última etapa es la de la dependencia industrial-tecnológica y nació en el período de la posguerra consolidándose sobre la base de empresas multinacionales que empezaron a invertir en industrias destinadas al mercado interno de los países subdesarrollados.
Cada una de estas formas de dependencia co­rresponde a una situación que condicionó no solamente las relaciones internacionales de los países, sino también sus estructuras inter­nas: la orientación de la producción, las formas de acumulación de capital, la re­producción de la economía y, simultáneamen­te, su estructura social y política.A fin de entender el sistema de reproducción dependiente y las conformaciones socioeconó­micas que el mismo crea, se lo debe estudiar como parte de un sistema de relaciones económi­cas mundiales. Éstas se basan sobre el con­trol monopólico del gran capital, el control de determinados centros económicos y finan­cieros sobre otros, y un monopolio de la tecno­logía que es altamente complejo y conduce a un desarrollo desigual y combinado a nivel na­cional e internacional. Los intentos de analizar la realidad de los países subdesarrollados como resultado de su atraso en asimilar los modelos más avanza­dos de producción o en modernizarse, no son más que ideología disfrazada de ciencia. Lo mismo puede decirse de los intentos de ana­lizar la economía internacional en términos de relaciones entre elementos de libre compe­tencia, como lo hace el neoliberalismo, que busca justificar las desigual­dades del sistema económico mundial y negar las relaciones de explotación sobre las cuales se basa.

En realidad, sólo podemos entender lo que ocu­rre en los países subdesarrollados cuando se advierte que se desarrollan dentro del marco de un proceso de producción y reproduc­ción dependientes. Este sistema se reproduce en forma dependiente cuando reproduce un sistema productivo cuyo desarrollo está limita­do por esas relaciones mundiales, que conducen necesariamente al desarrollo de sólo algunos sectores económicos, obliga a comerciar en condiciones de desigualdad, a la competencia interna con el capital internacional bajo con­diciones desiguales y a la imposición de relacio­nes de superexplotación de la fuerza de tra­bajo local con el propósito de dividir el exce­dente económico así generado entre las fuer­zas internas y externas de la dominación.
Al reproducir tal sistema productivo y tales relaciones internacionales, el desarrollo del capitalismo dependiente reproduce los factores que le impiden alcanzar una situación ventajosa en el orden nacional e internacional y repro­duce, también, el atraso, la miseria y la marginalidad so­cial dentro de sus fronteras. El desarrollo que produce beneficia a sectores muy limitados, encuentra obstáculos locales insalvables para su crecimiento económico continuado tanto con respecto a los mercados internos como a los externos y conduce a la acumulación progresi­va de balances de pagos deficitarios, los cuales, a su vez, generan más dependencia y más explotación.
Todo indi­ca que lo que puede esperarse del futuro de los países subdesarrollados es un lar­go proceso de agudas confrontaciones políticas y una profunda radicalización social que conducirá a estos países a un dilema: tomar conciencia de la realidad y romper definitivamente con la dependencia económica o seguir ignorándola y permitir que ésta se agudice. Las soluciones intermedias han demostrado ser, en una realidad tan contradictoria, vacías y utópicas.


Laplace y una caminata bajo la lluvia

Pierre Simon, marqués de Laplace, nacido en Beaumont-en-Auge el 23 de marzo de 1749, era un joven aristócrata de provincia -Normandía- cuan­do marchó a París con la cabeza llena de matemáticas, teniendo por único capital unas cartas de recomendación para Jean Le Rond D'Alembert (1717-1783), el gran matemático y filósofo. A pesar de ello, D'Alembert no lo recibió.
Desesperado anduvo el marqués de 20 años por las calles de una ciudad que no conocía, y le pareció que París era demasiado gris, que había demasiadas ventanas y que cada ventana escondía "una pequeña vida". Llovía, para colmo, y el agua se metía dentro de los zapatos de la pobre gente, y un carruaje que pasó raudo lo embarró de arriba abajo.
Pero siguió andando Laplace, mascu­llando su humillación, y preguntándo­se qué demonios podría hacer sin la ayuda de ese hombre consagrado. Hasta que de pronto se detuvo en seco, volvió sobre sus pasos y se fue a la sór­dida buhardilla que había logrado alquilar con su poco dinero. "Señor: vengo de ir a visitarlo y no se ha dig­nado usted a recibirme -escribió-. Voy a exponeros, sin embargo, mis ideas sobre la mecánica." Y siguió escribiendo durante toda la tarde y toda la noche. D'Alembert aceptó recibirlo dos días después, y al poco tiempo Laplace se convirtió en protegido de Federico II el Grande, rey de Prusia (1712-1786) conocido como "el rey filósofo". Llegó a planteos geniales, sobre todo en matemáticas y astronomía, detectando anomalías en la física y la cosmología propuestas por Isaac Newton (1642-1727).
Formuló un principio que ha recibido su nombre (principio de Laplace) según el cual puede predecirse el estado exacto de un sistema mecánico conociendo sus condiciones iniciales. La teoría de la probabilidad se hace imprescindible en ausencia de este conocimiento sobre el origen del sistema. Laplace desarrolló ampliamente esta teoría, contribuyendo con una ecuación que también lleva su nombre, que constituye la solución de las funciones exponenciales. En mecánica celeste, Laplace elaboró la hipótesis según la cual los planetas se formarían como desechos de un atmósfera solar. A menudo se relaciona esta hipótesis con otra realizada por Immanuel Kant (1724-1804), conociéndosela como hipótesis de Kant-Laplace.
El genial matemático francés Jean Baptiste Joseph Fourier (1768-1830), célebre por sus experimentos sobre la propagación del calor, dijo: "Laplace nació para profundizar y perfeccionarlo todo. Hubiera acabado con la ciencia del cielo si esta ciencia pudiera ser acabada"
Falleció en París el 5 de marzo de 1827.

26 de octubre de 2007

André Marie Ampére y un sabor inolvidable

André Marie Ampére, nació el 20 de enero de 1775 en Lyon, Francia, hijo de Jean Jacques Ampére -un próspero comerciante- y de Jeann Antoinette Sarcey. A los 9 años de edad, ya había leído y se sabía de memoria todos los volúmenes de la Enciclopedia. A los 12 pedía, en la biblioteca de su cole­gio, obras de matemáticos como el suizo Leonhard Euler (1707-1783) y el holandés Daniel Bernoulli (1700-1782), alcanzando a dominar toda la matemática que se había logrado desarrollar hasta esa época. A los 17 leía la "Mecánica Analíti­ca", del matemático italiano Giuseppe Lodovico Lagrangia (1736-1813), y sabía todo lo que de mate­máticas supo después. Empezó entonces con la botánica y la literatura, leyó al filósofo francés Jean Jacques Rousseau (1712-1778), com­puso tragedias, poesías y canciones, aprendió el griego, el italiano y se perfeccionó en latín.
Ignoraba el precio del dinero y vivía una apacible vida en la aldea de Poleymieux-au-Mon't d'Or cercana unos 10 km. a Lyon. Allí comenzó a escribir sus memorias, en las que detalló: "en mis 18 años, hubo circunstancias que marcaron mi vida. La lectura de "l’Éloge de Descartes" (Elogio de Descartes) de Antoine Léonard Thomas, la toma de la Bastilla y la muerte de mi hermana Josephine fueron algunas de ellas".
Tras el estallido de la Revolución, el efecto en la región de Lyon no fue muy grande al principio. A fines de 1791, su padre aceptó ser nombrado Juez de Paz, puesto que le hacía imposible evitar involucrarse en los conflictos revolucionarios. Al año siguiente, Lyon se negó a seguir instrucciones de París y fue sitiada durante dos meses. Cuando las tropas republicanas tomaron la ciudad, ésta fue devastada y sus habitantes tratados con inusitada crueldad. Su padre fue arrestado y ejecutado en la guillotina.
El 10 de abril de 1796, mientras Francia se agitaba en la convulsión revolucio­naria, Ampére conoció en las calles de Lyon a una muchacha, hija de un herrero, llamada Julie Carron y se enamoró perdidamente de ella. El 2 de julio Ampére vio a Julie a la salida de misa y le hizo llegar unos versos: "He aquí los jazmines de que te había adornado. / Este ramo de flores ha tocado tu cabello". Según narra en sus memorias, el lunes 3 de julio "por fin han venido a vernos, a las 4 menos cuarto. Fuimos al sendero central y de allí yo echaba cerezas a Julie. Mi hermano Francisco bajó las ramas para que pudiéramos alcanzar las cerezas noso­tros mismos, lo que divirtió mucho a Julie, que se sentó en el suelo. Y yo me acosté a su lado, sobre la hierba, y comía las cerezas que habían estado sobre sus rodillas. Las acompaña­mos hasta el molino de viento, y me senté al lado de Julie para observar la puesta del sol, que doraba su vestido. Se llevó un segundo lirio que aun tuve, de paso, ocasión de darle".
La falta de recursos les impidió casarse ense­guida. Los futuros suegros de Ampére, para abreviar la situación, intentaron que se dedica­ra al comercio, a lo que el joven accedió; pero poco tarda­ron en rendirse ante la evidencia de que era un hombre absolutamente inútil para los nego­cios. Entonces se puso a dar lecciones de mate­máticas, y la boda se celebró por fin en 1799, de la que nació su hijo Jean-Jacques en 1800, futuro filólogo e historiador.
En 1801, cuando contaba con 26 años de edad, fue nombrado profesor de física y química en el Instituto Bourg-en-Bresse y tres años más tarde, su leal y paciente esposa falleció en la flor de su juventud debido a una implacable enfermedad. El día de su muerte, Ampére -quien jamás se repondría- escribió: "Oh Señor, Dios piadoso, úneme en el Cielo con aquella que me ha permitido conocer el amor en la Tierra".
En 1806 se casó por segunda vez con una mujer llamada Jenny, culta, graciosa y exquisitamente educada. Sin embargo, el matrimonio resultó desastroso y al año siguiente, antes del nacimiento de su hija Albine, la pareja estaba viviendo separada y sin dirigirse la palabra. Se divorciaron en 1808 y Ampére, de 33 años, obtuvo la custodia de la niña.
En 1809 fue designado profesor de matemáticas en la École Centrale de París. Impresionado por su talento, Napoleón lo promocionó al cargo de inspector general del nuevo sistema universitario francés, puesto que desempeñó hasta el final de sus días.
El talento de Ampére no residió tanto en su capacidad como experimentador metódico sino más bien en sus brillantes momentos de inspiración: en 1820, el físico danés Hans Christian Oersted (1777-1851) experimentó las desviaciones en la orientación que sufre una aguja imantada cercana a un conductor de corriente eléctrica, hecho que de modo inmediato sugirió la interacción entre electricidad y magnetismo; en sólo una semana, Ampére fue capaz de elaborar una amplia base teórica para explicar este nuevo fenómeno.
Esta línea de trabajo le llevó a formular en 1825 una ley empírica del electromagnetismo, conocida como ley de Ampére, que describe matemáticamente la fuerza magnética existente entre dos corrientes eléctricas. Algunas de sus investigaciones más importantes quedaron recogidas en su "Colección de observaciones sobre electrodinámica" (1822) y su "Teoría de los fenómenos electromagnéticos" (1826).
Falleció el 10 de junio de 1836 en Marsella, dejando inconcluso su último libro "Ensayo sobre la Filosofía de las Ciencias". Fue enterrado en el cementerio de Montmartre en París y en su lápida puede leerse: "Tandem felix" ("Finalmente feliz"). En su honor, la unidad de intensidad de la corriente eléctrica lleva su nombre. Aunque desde hace años el Sistema Internacional de Medidas estableció oficialmente como "amper" el nombre para designar dicha unidad, en algunos países de habla hispana se continúa llamándola "amperio".
Cuando Gustave Eiffel construyó su famosa torre en París, incluyó los nombres de setenta y dos prominentes científicos franceses en placas conmemorativas alrededor de la primera plataforma. Entre ellos está el de André Marie Ampére, cuyas últimas palabras mencionaron un sabor del que no había logrado desprenderse jamás: "Las cerezas, las cerezas de las rodillas de Julia".

25 de octubre de 2007

La última cena: abundante vino y puré de nabos

Con una recomendación del duque Ludovico Sforza "El Moro" (1452-1508), su mecenas milanés, Leo­nardo da Vinci y su pequeño equipo de ayudantes, discípulos y amigos se trasladaron en el otoño de 1494 a Santa María delle Grazie, cuyo prior (superior del convento) andaba buscando un artista para que pintara una pared vacía que había en el refectorio (habitación reservada para comedor) del monasterio. La recomenda­ción del poderoso Ludovico fue más que sufi­ciente, y así Leonardo recibió alojamiento para él y su gente, en un castillo vecino, junto a la recomendación de que el tema de la futura pin­tura debía ser gastronómico.
Durante el primer año, Leonardo se limitó a ir caminando de cuando en cuando desde el castillo al refectorio, donde se quedaba miran­do durante horas la pared vacía, con un gesto entre ató­nito y reflexivo. Cuando se acercaban las navidades de 1495, después de tan prolongada cavilación, le pidió al párroco que lo proveyera de una habitación con una larga mesa surtida con comesti­bles y bebidas en abundancia, y empezó a visitar todos los días el lugar con su gente y a cambiar la disposición de las cosas sobre la mesa, dibujando algunos bocetos.
En la Pascua de 1496, a juzgar por la carta de su puño y letra que dirigió a Ludovico, el párroco de Santa María empezaba a preocuparse: "Mi Señor, ya han transcurrido más de doce meses desde que usted envió al Maestro Leo­nardo para llevar a cabo este encargo y, duran­te todo este tiempo, ni una sola marca se ha hecho sobre la pared. Y en este tiempo, Mi Señor, las bodegas del convento han sido agotadas y están casi secas, pues el Maestro Leonar­do insiste en que todos los vinos deben ser pro­bados hasta encontrar el adecuado para su obra maestra. Y durante todo este tiempo mis frailes están hambrientos, ya que el Maestro Leonar­do puso nuestras cocinas a su disposición día y noche para cocinar lo que necesita para su mesa, pero nunca a su entera satisfacción, y luego, dos veces al día, sus seguidores y los sir­vientes se sientan a comerlas. Le solicito apre­sure usted al Maestro Leonardo en la ejecución de su trabajo, ya que su presencia y la de sus seguidores nos amenaza con la miseria".
En enero de 1497, el obispo de Gurk, Raymond Perault, acertó a pasar por Santa María delle Grazie, y lo que vio lo relató con lujo de detalles en una carta dirigida a sus superiores de Innsbruck: "El Maestro Leonardo ha rea­lizado un boceto de algunos pilares y el contorno de una mesa sobre la pared, y debajo de ella construyó una platafor­ma con una larga mesa sobre ella, y su gran cantidad de ayudantes, los cuales yo imaginaba estarían abocados a mezclar colores, traen comidas y jarras con vinos, las cuales el Maes­tro Leonardo observa y acomoda antes de dibu­jar y luego las ofrece a todos para que las coman y las beban. Y esto ha sido así desde un comien­zo, tal como me lo manifestó el Prior. El Maes­tro Leonardo sólo ha mostrado gran interés por los contenidos de su mesa, y ninguno aún por las personas sentadas en ella".
Durante dos años y medio Leonardo realizó una infinidad de bocetos de muy distintas comidas hasta encontrar el menú que pintó en la mesa: arrollados de pan, puré de nabos y rebanadas de anguila, es decir, lo más pobre que se podía imaginar. Algo semejante ocurrió con el vino: el maestro y su gente se empinaron lo mejor, lo regular y lo peor que había en la nutrida bodega del convento, para que al fin aparecieran sobre la pared siete copas prácticamente vacías que -según opinión de algún experto, siglos más tarde- podrían haber contenido un tinto espeso y bastante rús­tico.
También hubo problemas con la pared de refectorio: los ayudan­tes de Leonardo prepararon de mane­ra tan deficiente la base de yeso, o acaso el propio Leonardo (que a pesar de tra­tarse de un fresco empleó óleo sobre yeso) estaba inseguro de su téc­nica, que cuando estaba terminando de realizar las figuras humanas ocurrió que las comidas empezaron a desprenderse y tuvo que aplicar remiendos para evitar que la pintura, literalmente, se le derritiera. El resultado final debe haber sido algo raro, sin duda, porque dos años más tarde, cuando el rey Luis XII de Francia (1462-1515) pasó por el priorato y contempló el fresco, supuso que debía ser "algo viejo, muy viejo", y se negó a creer que Leonardo fuera su autor.
Leonardo tardó más de tres años en pintar la pared del refectorio, pero si la comida y la bebi­da requirieron tanto tiempo y tantas "pruebas", a los trece personajes que aparecen -protago­nistas principales de la obra- los pintó en los últimos tres meses.
No es difícil imaginar el padecimiento del prior de Santa María delle Grazie, y sin embar­go, ese oscuro religioso, con su pared vacía y la paciencia que tuvo con Leonardo y sus discípulos, se convirtió en el promotor de "La Ultima Cena", una de las obras plásticas más imponentes que se hayan pintado jamás. Críticos especializados han hecho notar que la simplici­dad y economía de la comida final del Señor y sus doce apóstoles es la clave de la grandeza que emana de la obra, mientras el tratamiento psicológico de las expresiones y gestos de los apóstoles -que acaban de enterarse de que uno de ellos traicio­nará a Jesús- apuntala y exalta la condición trascendente del momento.
La técnica experimental utilizada por Leonardo, provocaría un rapidísimo deterioro de la obra, por lo que se necesitaron numerosas restauraciones. Varias inundaciones acaecidas en Milán a lo largo de los años, contribuyeron a su deterioro. En 1652, la construcción de una puerta en el refectorio cercenó los pies de varios personajes del mural y en 1797, un ejército francés que ocupaba la ciudad, utilizó la sala como establo, deteriorando la obra aún más. Durante la Segunda Guerra Mundial, en la noche del 15 de agosto de 1943, los bombardeos anglo-estadounidenses afectaron a la iglesia y al convento. El refectorio quedó arrasado, aunque algunos muros se salvaron, entre ellos el de "La última cena".
En 1977 se inició un programa de restauración y conservación que mejoró en gran medida el mural. No obstante gran parte de la superficie original se ha perdido. En 1980, la iglesia y el convento dominicano de Santa Maria delle Grazie fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

22 de octubre de 2007

La catástrofe nuclear de Chernobyl

La explosión del reactor número cuatro, el 26 de abril de 1986, que liberó una cantidad de radiación equivalente a la de 500 bombas atómicas como la que arrasó Hiroshima, contaminó más de 150.000 kilómetros cuadrados de territorios de Ucrania, Rusia y Bielorrusia y mató en el acto a 31 personas, pero las victimas mortales que se cobró Chernobyl en los años posteriores se calculan en unas 300.000, de acuerdo con datos no oficiales de organismos rusos, ucranianos y bielorrusos.
La tasa de mortalidad más elevada se registró entre los cerca de 900.000 militares y voluntarios que acudieron a trabajar en la construcción del "sarcófago" y la desactivación de los territorios aledaños. De ellos, unos 55.000 han muerto en los primeros quince años siguientes a la explosión como consecuencia de las altas dosis de radiación; otros 150.000 quedaron inválidos y cerca de medio millón requiere de atención médica de manera periódica. Dos ciudades (Pripiat y Chernobyl) y 74 aldeas de las cercanías de la central, con una población total cercana a las 100.000 personas, fueron evacuadas en los días que siguieron al accidente, y muchas otras más de áreas cercanas fueron trasladadas a zonas libres de radiación.
La tierra, los árboles y el agua están contaminados, sobre todo en la zona de exclusión de 30 kilómetros alrededor de la central, y pasarán siglos hasta que vuelva a recuperarse. El impacto económico ha sido, y sigue siendo, terrible.
Aunque el 15 diciembre de 2000 Ucrania clausuró la planta de Chernobyl, el peligro no ha menguado: casi doscientas toneladas de combustible nuclear siguen generando radiación letal dentro del "sarcófago", el gigantesco cubo de miles de toneladas de estructuras metálicas y de hormigón que cubre el reactor número cuatro de la fatídica central. Quince años después del mayor accidente en la historia del uso pacifico de la energía atómica, la central eléctrica nuclear de Chernobyl sigue siendo hoy una amenaza latente para millones de personas y el medio ambiente.
Según informa Víctor Budzinski, secretario del Consejo de Administración de la Fundación Taras Shevchenko, con sede en Buenos Aires, "la mortalidad infantil de Ucrania se sitúa en 21 muertes cada 1.000 nacidos vivos, casi el triple que el promedio europeo. Ucrania experimenta una gran caída en su natalidad y un inquietante aumento de su mortalidad. En solo cinco años, Ucrania perdió dos millones de habitantes al pasar de 52 a 50 millones, porque la mortalidad superó por lejos a la natalidad. Todos estos hechos se vinculan con el accidente de Chernobyl".
En 1997, la ONU lanzó un programa humanitario para las victimas de Chernobyl, pero debido a la escasez de fondos, la lista original de sesenta proyectos debió acortarse a solo tres en cada país afectado. Los proyectos se concentran en la descontaminación de jardines de infantes, escuelas y hospitales; la rehabilitación y la investigación sobre los efectos de la radiación sobre la salud, y la producción y el suministro de productos lácteos enriquecidos con vitaminas para reducir la incidencia de enfermedades vinculadas con la radiación. Así mismo, los proyectos propuestos incluyen el diagnóstico y tratamiento del cáncer de tiroides, la leucemia y el cáncer linfático, así como la investigación sobre las consecuencias de la radiación en los padres para evaluar la salud de sus descendientes.
Esos proyectos son "lo menos que la comunidad internacional debe hacer, no solo por las victimas de Chernobyl, sino para que las futuras generaciones extraigan alguna lección y algún beneficio del desastre", exhortó Kofi Annan, quien fuera secretario general de la ONU entre 1997 y 2006.
El accidente ocurrido en la madrugada del 26 de abril de 1986 consistió, básicamente, en una conjunción de fallas humanas y de diseño de la planta nuclear. Se originó en una serie de pruebas que, con el fin de mejorar la seguridad, se iniciaron en el reactor. La idea era verificar que la inercia de una turbina era suficiente, si se producía una interrupción abrupta de la alimentación eléctrica, para que los generadores mantuvieran en funcionamiento al sistema de refrigeración hasta que arrancasen los generadores diesel de emergencia. En la unidad 4 de la Central de Chernobyl, se intentó ese experimento después de haberlo realizado, con éxito, en la unidad número 3. Para llevarlo a cabo, era necesario llevar el reactor a un 30 % de su potencia de funcionamiento (3200 MW térmicos). En la madrugada del 25 de abril, se comenzó a bajar potencia y a las 13:00 hs el reactor ya estaba funcionando a un 50 % de potencia, cuando se desconectó una de las dos turbinas. En ese punto, las autoridades del sistema pidieron que se lo mantuviera por necesidades de la red eléctrica. La central quedó esperando la autorización para iniciar la experiencia, cosa que ocurrió a las 23:00 hs. Diez minutos más tarde se bajó la potencia del reactor. Por un error de operación, la potencia se bajó a un 1 %, provocando la condensación del vapor presente en el núcleo. Como el agua absorbe más neutrones que el vapor, esto introdujo reactividad negativa. Si la reactividad es cero, la reacción en el núcleo se auto sostiene y la población neutrónica se mantiene constante; entonces, se dice que el reactor está crítico. Si es positiva la población neutrónica crece y, por lo tanto, la potencia del núcleo aumenta. Si es negativa la población neutrónica disminuye y el reactor tiende a apagarse. Adicionalmente -al bajar la potencia del reactor- la concentración del radioisótopo Xe131 (un isótopo inestable que emite radiación espontáneamente) subió, introduciendo un fuerte aporte negativo adicional de reactividad. Esta situación produjo preocupación en los operadores, ya que el reactor se apagaba inexorablemente. Entonces, se decidió extraer todas las barras de control del núcleo, algo que no estaba permitido por los manuales de operación. Fue posible porque el diseño no contemplaba el enclavamiento del mecanismo. Con el reactor operando prácticamente sin barras, se alcanzó un 7 % de potencia, en un estado de alta inestabilidad. (Las barras de control absorben los neutrones excedentes, manteniendo al reactor estable o crítico. Su remoción introduce reactividad positiva). El reactor poseía un sistema automático de control de caudal por los canales. Al trabajar a tan baja potencia, el sistema hubiese tendido a la parada. Para evitarlo, los operadores desconectaron el sistema de parada por caudal e iniciaron el control manual del mismo. Nuevamente, la falta de enclavamientos permitió esta maniobra. En ese momento, todo el refrigerante estaba condensado en el núcleo.
A las 1:23:04 hs. del 26 de abril de 1986, se decidió desconectar la turbina de la línea de vapor, para iniciar la prueba. Para poder hacerlo, los operadores tuvieron que hacer lo propio con otros sistemas de emergencia. Al desconectar la turbina, las bombas comenzaron a alimentarse por la tensión provista por el generador durante su frenado inercial. La tensión fue menor y las bombas trabajaron a menor velocidad. Entonces, se formaron burbujas de vapor en el núcleo, insertando una altísima reactividad y, por lo tanto, un brusco incremento de potencia. A la 1:23:40 hs. un operador quiso introducir las barras de corte. Pero, ya era tarde. Para ese entonces, el reactor ya estaba a varias veces su potencia nominal. La presión en los tubos subió rápidamente, provocando su ruptura y estallido, levantando el blindaje de la parte superior del núcleo. Algunos fragmentos de combustible y grafito en llamas fueron lanzados hacia afuera, cayendo sobre el techo de las turbinas adyacentes, causando una treintena de incendios.
Para las 5:00 hs, los bomberos habían apagado la mayoría de ellos, con un terrible costo en vidas por la sobre exposición. Luego de fracasar en su intento de inundar al núcleo, los soviéticos decidieron cubrirlo con materiales absorbentes de neutrones y rayos gamma (plomo, arena, arcilla, dolomita). Del 28 de abril al 2 de mayo, se dedicaron a hacerlo desde helicópteros. Cavaron un túnel por debajo de la central, para introducir un piso de hormigón y evitar la contaminación de las napas de agua subterránea. Así consiguieron que cesaran las grandes emisiones de material radiactivo. El reactor fue finalmente recubierto con un "sarcófago" de hormigón, que provee un blindaje suficiente como para trabajar en los alrededores. Para evacuar el calor residual, se instalaron ventiladores y filtros. Muchas hectáreas de campo quedaron inutilizadas por la deposición de material radiactivo.
Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace España, afirmó: "La incidencia del cáncer ha aumentado en Rusia, Ucrania y Bielorrusia. Entre 1990 y 2000 se documentó un incremento del 40% de todos los cánceres en Bielorrusia, con picos del 52% en Gomel, la región más contaminada. En Ucrania se registró un aumento del 12% y en áreas contaminadas de la región de Zhytomir en Ucrania, el número de adultos con cáncer aumentó casi tres veces entre 1986 y 1994. En la región rusa de Bryansk, la incidencia del cáncer aumentó 2,7 veces".
Sólo en Bielorrusia, se han identificado unos 7.000 casos de cáncer de tiroides debidos al accidente hasta 2004. Un estudio reciente da cuenta que el cáncer de tiroides en niños ha aumentado 88,5 veces, en adolescentes 12,9 veces y en adultos 4,6 veces. Las previsiones para Bielorrusia hablan de entre 14.000 y 31.400 casos extra de cáncer en 70 años. Con respecto a Ucrania en su totalidad, se prevén unos 24.000 cánceres de tiroides, de los cuales el 10% serán mortales.
El dramático aumento de los casos de cáncer de tiroides son muy superiores a lo esperado. Justo después del accidente, se predijo que se produciría sólo un ligero aumento de los casos de cáncer. Además estos cánceres han demostrado ser muy agresivos, con un periodo de latencia muy breve y una elevada tendencia a formar metástasis en un 50% de los pacientes. Este último factor obliga a tratamientos quirúrgicos repetidos para remover las metástasis residuales.
La leucemia empezó a aumentar significativamente en las poblaciones más expuestas unos 5 años después del accidente. Se ha estimado que la población bielorrusa podría llegar a sufrir hasta 2.800 casos extra de leucemia entre 1986 y 2056. De estos, hasta 1.880 serían mortales.
Desde 1995 en adelante se ha detectado también un aumento de los casos de cáncer de estómago, pulmones, mama, recto, colon, tiroides, médula ósea y del sistema linfático. Entre 1987 y 1999, se registraron aproximadamente 26.000 casos de cánceres inducidos por la radiación en Bielorrusia. De estos casos, el 18,7% eran cánceres de piel, el 10,5% cánceres de pulmón y el 9,5% de estómago.
Los trastornos cardiovasculares y del sistema linfático han aumentado considerablemente en Bielorrusia, Ucrania y Rusia. En Bielorrusia, las enfermedades relacionadas con la circulación de la sangre se han visto quintuplicadas, diez años después de accidente. En Ucrania, los trastornos en sangre y cardiovasculares aumentaron entre 10 y 15 veces entre los habitantes de las áreas contaminadas.
La acumulación de radionucleidos en el cuerpo de la mujer lleva a un aumento de la producción de la hormona masculina testosterona, que causa la aparición de atributos masculinos. En cambio, se hizo mucho más frecuente la impotencia entre los hombre de entre 25 y 30 años que viven en las regiones contaminadas por radiactividad. Los niños de los territorios contaminados sufren un retardo del desarrollo sexual. Las madres padecen de trastornos del ciclo menstrual y de una mayor frecuencia de problemas ginecológicos, anemia durante y después del parto, anomalías en el parto y nacimientos prematuros.
La explosión de Chernobyl desequilibró a toda la sociedad bielorrusa, ucraniana y rusa. Se ha generado una crisis general por distintos factores como, por ejemplo: realojamiento de poblaciones muy numerosas, pérdida de los terrenos agrícolas, contaminación de los alimentos, crisis económica, incremento del gasto sanitario a causa de los problemas generados por el accidente, problemas políticos, mano de obra debilitada, enormes costos estatales para la recuperación de la normalidad en las zonas afectadas, etc.
La doctora en Bioquímica Irene Szijan, especialista en Genética Molecular, advierte en un informe publicado recientemente: "Las consecuencias físicas y biológicas de la catástrofe de Chernobyl no fueron liquidadas totalmente en los últimos 20 años. Para mejorar la situación sanitaria y la salud de la población tiene que realizarse la eliminación de las causas de irradiación. Además es necesario que el registro de las personas afectadas no sea un banco de datos nada más. Se tiene que disponer de un eficiente monitoreo y los medios de tratamiento adecuados para todas las personas afectadas".
El costo de construir una protección permanente que reduzca el riesgo de contaminación cumpliendo todas las normas de contención de seguridad fue calculado en 1998 en 768 millones de euros. Ucrania, incapaz de obtener esa financiación en el escaso tiempo disponible, solicitó ayuda internacional. Varias conferencias internacionales han reunido desde entonces los fondos necesarios, a pesar de que el presupuesto ha ido aumentando sensiblemente a raíz de la inflación.
En 2004 los donantes habían depositado más de 700 millones de euros para su construcción y desde 2005 se llevan a cabo trabajos para la sustitución del sarcófago, cuya finalización está prevista para principios de 2008. Antes de construir el nuevo sarcófago habrá que extraer del reactor 3 el combustible que aun contiene. Para ello se está construyendo en la propia central un centro de almacenamiento de residuos de alta actividad.

Sholem Aleijem, el nieto de la literatura ídish

Como buena parte de las lenguas y literaturas modernas, el ídish y la literatura que en él se ha formado datan de la Edad Media. Al diseminarse los judíos por el mundo, llevaron consigo -como reliquia de su pasado- aquel libro que el poeta alemán Heinrich Heine (1797-1856) llamara "la patria portátil". Y la lengua en que ese libro -la Biblia- estaba escrito, debía quedar para siempre como distintivo na­cional de Israel. Pero las condiciones de su vida obligaron al pueblo judío a convertir el hebreo, otrora idioma vivo, en lengua sagrada. En su contacto con los otros pueblos, y diseminados como estaban, tuvieron los judíos que sufrir necesariamente la influencia de las naciones en cuyo seno residían, tomando de ellos lenguas o dialectos. Pero esas formas de expresión colectiva, muy difundidas a veces, no se han concretado en valores de cultura nacional salvo raras excepciones, y tuvieron, por consiguiente, una vida efímera. Paralelamente al hebreo -que ha sido en todo tiempo la lengua aristocrática reservada para fines nobles y sagrados- otros idiomas, destina­dos al uso diario, eran corrientes en el ghetto, pero a sus cultores les faltaba la visión del porvenir y la decisión de elevarlos a la altura de la lengua tradicional. La única lengua que alcanzó vida próspera y definitiva, es el ídish.
No es fácil determinar con exactitud la fecha en que ha nacido este idioma, hablado por la inmensa mayoría del pueblo judío. Desde tiempos remotos los israelitas de Alemania se comunicaban en la lengua corriente, empleando el alefato (abecedario compuesto por 22 caracteres empleado para escribir el idioma hebreo, el ídish y en menor medida el judeoespañol) e intercalando palabras hebreas. En el siglo XV, probablemente, se acentuó esa costumbre que fue el origen del futuro lenguaje.
Algunos filólogos alemanes de esa época hacen ya referencia al idioma incipiente, entre ellos
Johann Böschenstein (1472-1540) en 1514, Paul Fagius (1504-1549) en 1543, Johannes Buxtorfius (1564-1629) en 1609, Johann Wagenseil (1633-1705) en 1699, Christian Wolff (1679-1754) en 1715 y Wilhelm Chrysander (1718-1788) en 1750.
Entre los manuscritos más antiguos que se conocen figuran los de Munich, Berlín, Hamburgo y Londres, que se remontan al año 1550. De los libros impresos merecen citarse los de Elias Levita(1507) y de Rabí Anshl (1534).
Nacido en los ghettos de Alemania, el ídish se ha impuesto como lengua nacional, dando nacimiento a una rica literatura. En su origen no era sino una mezcla de palabras del alemán y hebreas. En tanto que los judíos permanecían en los ghettos, la nueva lengua tenía pocas probabilidades de evolu­cionar y adquirir carácter propio, pues estaba demasiado cerca de su fuente. Pero bien pronto causas históricas determinaron la expatriación de los judíos alemanes. Las Cruzadas, que sem­braron la muerte por donde quiera que pasaran, hallaron en los judíos presa fácil y desamparada. Debido a esas persecuciones, gran parte de los hebreos se refugiaron en Bohemia y Polonia. Bien acogidos en este reino, bastaron dos siglos de permanencia en él para infundir al nuevo idioma de un carácter propio. En un país extranjero, lejos de la lengua madre, el ídish pudo desarrollarse orgánicamente y enriquecerse con elementos eslavos y hebreos. Así, la literatura hebrea se había convertido en un tesoro inaccesible para las masas populares, y para satisfacer sus anhelos intelectuales hubo necesidad de escribir libros en el idioma vulgar -el ídish- que les hablara en forma sencilla y comprensible de cosas que, a no ser por ese conducto, quedarían ignoradas por ellos. Los judíos de la Edad Media no estaban animados de sentimientos caballerescos, no rendían culto a la galantería, carecían de héroes inmediatos como el Cid o Carlomagno, pero en cambio poseían un pasado histórico y una norma de vida peculiar y religiosa. De ahí que la literatura judía fuese en sus orígenes un reflejo de esa religiosidad, de la moral dominante y de la necesidad de instruir a los que igno­raban el idioma histórico.
Las primeras publicaciones en el lenguaje popular son tra­ducciones de la Biblia con o sin comentarios, adornadas o no con parábolas, leyendas y máximas, y narraciones fantásticas inspiradas en las obras novelescas en boga. El primer período de la literatura judía, que abarca los siglos XVI y XVII, se caracteriza, pues, por su tendencia didáctica-religiosa. Las obras que durante él aparecieron, ya sean tradu­cidas u originales, tenían como objetivo principal la difusión de la moral judía, que de hecho condujo al robustecimiento del espíritu nacional.
La crítica especializada sostiene que hubo tres momentos en el desarrollo de la literatura ídish , encarnados en el "trío clásico" compuesto de Méndele Mocher Sforim ("Méndele el vendedor de libros"), seudónimo de Sholem Jacob Abramovitz (1836-1917), Sholem Aleijem ("La paz sea con vosotros"), seudónimo de Sholem Rabinowitz, (1859-1916) e Isaac Leib Peretz (1851-1915). Las ficciones de Méndele adoptan ante la realidad judía, que él consideraba atrasada, una actitud crítica, cuyas observaciones tienen una preocupación educativa; con Sholem Aleijem el escritor comienza un diálogo con el pueblo; con Peretz el costumbrismo predominante hasta entonces se abre al análisis psicológico subjetivo, ingresando en la modernidad estética. El trío clásico, sin embargo, escribe en un virtual vacío. En Méndele y Aleijem hay una dualidad sin solución entre el sentimentalismo nostálgico y el desdén ilustrado por la vida judía que retratan. Y Peretz , que había conseguido crear a pulso el siglo XIX judío, termina su carrera exigiendo una tradición.
A partir de ellos, el ídish se desarrolló maravillosamente, y Varsovia, Vilna y Nueva York, los tres grandes centros judíos, produjeron una falange de notables talentos. Todas las tendencias europeas hallaron eco en los escritores judíos y las obras más famosas fueron vertidas al ídish e hiciéronse familiares al lector judío, en traducciones fieles y elegantes.
Sholem Aleijem es el más difundido de los escritores israelitas. Su humorismo cristalino, natural y sano, su estilo lleno de gracia, su lenguaje salpicado de modismos, los tipos tan característicos que desfilan por su vasta obra y, sobre todo, su mordacidad original y comunicativa, han hecho de Sholem Aleijem el escritor más popular del pueblo judío. Entre los tipos innumerables que ha descripto, en medio del maremagnum de personajes que llenan su abundante producción, algunos sobresalen con nitidez y rasgos propios, pero por lo general, sus héroes son partículas de muchedumbre, pues el autor es un pintor de multitudes y hasta cuando particulariza no desaparece esa característica. El mundo que ha retratado es el que se ha extinguido en las aldeas judías de Rusia, mundo netamente israelita, con su ambiente y sus modalidades peculiares, con sus tristezas y sus alegrías y sobre el cual flota una sonrisa burlona y una alegría dolorosa.
Nacido en Rusia, "el nieto de la literatura ídish" como se lo conoce, recibió la clásica educación hebrea y se dedicó al comercio, donde pudo observar numerosos tipos que le sirvieron después para sus obras. Más tarde se consagró a la literatura; era de una fecundidad asombrosa. Dejó unos 50 volúmenes -casi todos de cuentos- y algunos dramas. Sholem Aleijem murió en Nueva York en 1916 a los 57 años, mientras trabajaba en su última novela, y fue enterrado en el cementerio de Brooklyn. Para la época, su funeral fue uno de los más grandes en la historia de Nueva York, ya que se estima que acudieron unas 100.000 personas.



21 de octubre de 2007

Sección Femenina. Una joya del fascismo español

La Sección Femenina fue una institución nacida a impulsos de la Falange Española e inspirada en los ideales que José Antonio Primo de Rivera (1903-1936) infundió a su Movimiento. Además de adoptar el emblema del yugo y las flechas, como los demás falangistas, convirtió a Isabel la Católica y a Santa Teresa de Jesús en arquetipos, modelos, símbolos y bandera. Pilar Primo de Rivera (1907-1991), ante el hecho de nombrar a Santa Teresa de Jesús como Patrona de la Sección Femenina, explicó el motivo diciendo: "Pensé que debíamos buscar apoyos sobrenaturales que vinieran en ayuda de nuestra limpia intención de servir".
La educación teórica y práctica del catolicismo se convirtió en disciplina fundamental en sus escuelas y centros de instrucción. El dictador Francisco Franco (1892-1975) les entregó el Castillo de la Mota de Medina del Campo, que llegó a ser el centro creador y propulsor de la Sección Femenina. Su fundadora y única Delegada Nacional durante los 43 años de existencia fue Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio.
El 29 de octubre de 1933 asistieron al acto fundacional de Falange Española en el teatro de la Comedia cinco muchachas jóvenes, Pilar Primo de Rivera y su hermana Carmen, sus primas Inés y Dolores y una amiga de ellas, Luisa Maria Aramburu, y ese día nació la Sección Femenina. Pilar, Inés y Dolores se afiliaron al SEU (Sindicato Español Universitario) y allí conocieron a otras dos estudiantes universitarias, Justina Rodríguez de Viguri y Mercedes Fórmica, las que pasarían a conformar el núcleo central de la Sección Femenina.
En junio de 1934, cuando empezó la persecución contra el movimiento fascista Falange por parte del gobierno de la Segunda República, se tomó la decisión de crear, todavía dentro del SEU, una sección de mujeres con un cometido específico: recaudar dinero, realizar labores de propaganda y atender a los detenidos proporcionándoles tabaco y comida. Así, en los años en que la Falange fue ilegalizada, la Sección Femenina asumió la misión de enlace en la clandestinidad, difundiendo los ideales fascistas entre los amigos, organizando rifas y vendiendo de todo, como las pastillas de jabón en cuyo envoltorio rojo y negro, figuraba la proclama política "Por la revolución nacional-sindicalista, por la Patria, el Pan y la Justicia. Arriba España".
La Sección Femenina estaba compuesta al principio por siete mujeres: Pilar Primo de Rivera, que se convirtió en Jefa Nacional, cargo que nunca abandonaría; Dora Maqueda, Secretaria; Luisa María de Aramburu, Jefa Provincial de Madrid; Inés Primo de Rivera, Secretaria Provincial; Dolores Primo de Rivera; María Luisa Bonifaz, que más adelante se convertiría en religiosa y la ciudadana inglesa Marjorie Munden. Este grupo no estaba destinado a ser un sector de mujeres dentro de un partido compuesto indistintamente por personas de ambos sexos, sino una sección autónoma destinada a cobrar cada vez mayor importancia. En diciembre de 1934, por medio de una circular, José Antonio estableció el estatuto de organización de la Sección Femenina, el cual estuvo vigente hasta finales de abril de 1937, cuando se puso en marcha el Decreto de Unificación dictado por el general Franco, mediante el cual se produjo la conversión de la Falange en partido único del régimen. Como consecuencia de este Decreto, aparecieron tres cargos nacionales coordinados: Pilar Primo de Rivera como Delegada Nacional de la Sección Femenina, María Rosa Urraca Pastor -procedente de los carlistas- como Delegada de Frentes y Hospitales (enfermeras, auxiliares y equipos de campaña) y Mercedes Sanz Bachiller como Delegada de Auxilio Social. En los estatutos del nuevo partido, se fijaba un proyecto de reforma política en donde se unían tres corrientes ideológicas: nacional, católica y de justicia social. La Sección Femenina tuvo que modificar sus normas para acomodarse a dichos Estatutos, quedándose con la tarea de formar a la mujer en el "nuevo estilo". La meta de la Sección Femenina era nada menos que "despertar en los españoles, por medio de sus afiliadas, conciencia de lo que supone ser español, rompiendo la injusticia social que tantos hombres y mujeres padecen y haciéndoles comprender que España tiene grandes cosas que hacer en el mundo".
Una de las bases de su doctrina era la dignificación de la mujer, pero no sólo de la mujer en cuanto a ser humano igual en derechos al varón, sino en cuanto a que era portadora de valores específicamente "femeninos" en la vida moderna. Las mujeres de la Falange estaban empeñadas en "una verdadera revolución" para que lo femenino, normalmente menospreciado, se convirtiera en algo justamente valorado: "Hay que ser femeninas y no feministas". Para lograr tales propósitos, la Falange Española editó en 1956 un manual del cual se estrajeron los siguientes fragmentos:
"Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo. Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa".
"Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estress, y sus necesidades reales. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara. Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa".
"Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo interior con talante positivo".
"Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama... si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte".
En otro folleto, denominado "Economía doméstica para bachillerato, comercio y magisterio" (1958), se dice: "A través de toda la vida, la misión de la mujer es servir. Cuando Dios hizo el primer hombre, pensó: “No es bueno que el hombre esté solo”. Y formó la mujer, para su ayuda y compañía, y para que sirviera de madre. La primera idea de Dios fue el hombre. Pensó en la mujer después, como un complemento necesario, esto es, como algo útil".
En "Formación Político-Social, primer curso de Bachillerato" (1963) se habla de la gimnasia casera y el deporte: "Una mujer que tenga que atender a las faenas domésticas con toda regularidad, tiene ocasión de hacer tanta gimnasia como no lo hará nunca, verdaderamente, si trabajase fuera de su casa. Solamente la limpieza y abrillantado de los pavimentos constituye un ejemplo eficacísimo, y si se piensa en los movimientos que son necesarios para quitar el polvo de los sitios altos, limpiar los cristales, sacudir los trajes, se darán cuenta que se realizan tantos movimientos de cultura física que, aun cuando no tiene como finalidad la estética del cuerpo, son igualmente eficacísimos precisamente para este fin".
"No hay que tomar el deporte como pretexto para llevar trajes escandalosos. Podemos lucir nuestra habilidad deportiva, pero no que estas habilidades sirvan para que hagamos exhibiciones indecentes. Tampoco tenemos que tomar el deporte como pretexto para independizarnos de la familia, ni para ninguna libertad, contraria a las buenas costumbres".
En el mismo folleto educativo se sugiere que: "Cuando estéis casadas, pondréis en la tarjeta vuestro nombre propio, vuestro primer apellido y después la partícula ‘de’, seguida del apellido de vuestro marido. Así: Carmen García de Marín. En España se dice de Durán o de Peláez. Esta fórmula es agradable, puesto que no perdemos la personalidad, sino que somos Carmen García, que pertenece al señor Marín, o sea, Carmen García de Marín”.
La Sección Femenina también publicó revistas, entre ellas "Medina", en cuyo ejemplar del 13 de agosto de 1944 puede leerse: "La vida de toda mujer, a pesar de cuanto ella quiera simular -o disimular- no es más que un eterno deseo de encontrar a quien someterse. La dependencia voluntaria, la ofrenda de todos los minutos, de todos los deseos y las ilusiones, es el estado más hermoso, porque es la absorción de todos los malos gérmenes -vanidad, egoísmo, frivolidades- por el amor”.
En el número del 12 de agosto de 1945 de la misma revista, el padre García Figer define: "La mujer sensual tiene los ojos hundidos, las mejillas descoloridas, transparentes las orejas, apuntada la barbilla, seca la boca, sudorosas las manos, quebrado el talle, inseguro el paso y triste todo su ser. Espiritualmente, el entendimiento se oscurece, se hace tardo a la reflexión: la voluntad pierde el dominio de sus actos y es como una barquilla a merced de las olas: la memoria se entumece. Sólo la imaginación permanece activa, para du daño, con la representación de imágenes lascivas, que la llenan totalmente. De la mujer sensual no se ha de esperar trabajo serio, idea grave, labor fecunda, sentimiento limpio, ternura acogedora".
En otra revista, "Teresa", de marzo de 1961, se lee: "Las mujeres nunca descubren nada; les falta, desde luego, el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho”. La firma de tamaña afirmación es, por supuesto, de Pilar Primo de Rivera.
Como dijo el dirigente político falangista José Utrera Molina al hablar de la Sección Femenina: "La historia de la Sección Femenina de la Falange no fue otra cosa que la obra de un grupo numeroso de mujeres abnegadas que no conocieron en su vocabulario la palabra imposible, que fieles a un ideal -que aún no ha perdido vigencia- trabajaron con la alegría de la sobriedad, bajo el sol de la calle, y que sobre todo supieron mirar a España con el alma y los ojos abiertos y con la vida enamorada del sueño de un mundo mejor. Es un orgullo recordar a estas mujeres valerosas que lo dieron todo por España. Espero que su semilla siga latente y que cada vez sean más las mujeres que luchen por nuestra Patria y que, con orgullo y desde dentro de su corazón, griten al unísono: ¡Arriba España!".