19 de septiembre de 2026

Jimi Hendrix. Una historia negra como la sombra de un cuervo (2/2)

Para 1969, había grabado dos álbumes excelentes ("Are you experienced" y "Axis: Bold as love") y le faltaba poco para terminar otro ("Electric ladyland"), pero su insatisfacción con el camino que estaba tomando Experience (la mayoría de las veces regrababa las líneas de bajo de Redding porque le parecía que no iban bien con el resto) lo llevó a deshacer el grupo. Hendrix pasó casi todo ese año recluido, intentando llevar a cabo sus planes de crear una banda nueva. Sin embargo, todo lo que pudo materializar fue el álbum en vivo "Band of gypsies" (grabado en el Fillmore East para Año Nuevo), un disco que a pesar de que él no quería que se editara, salió a la venta de todos modos, a causa de la obligación contractual que tenía con el citado Ed Chalpin, quien había arreglado con Capitol Records para sacarlo a la venta lo antes posible.
El siguiente disco, "Band of gypsies", con Buddy Miles (1947-2008) en batería y Billy Cox (1941) en bajo fue un paso hacia adelante, pero no en la dirección que Hendrix quería ir. Empezó a gastar el dinero sin sentido, probablemente porque sabía que lo que él no gastara se lo iban a robar de un modo u otro. Hendrix le declaró a un periodista en marzo de 1969: "El problema de este negocio es que los productores ven en vos una veta de oro y te convierten en un esclavo ante el público. Te exprimen hasta que te ven exhausto, hasta que no das más, y entonces dirigen su atención hacia otras cosas. Es por eso que muchos grupos se separan, porque los gastan. Llega un momento en que los músicos quieren dejar todo, porque de otra manera se hunden, se los traga toda esa basura".
Las drogas fueron otro factor que no ayudó a Hendrix a salir de pozo en que se hallaba; la gente que estaba cerca de él decía que tomaba ácido como para convertirse fácilmente en un paranoico. La culminación del asunto drogas tuvo lugar en mayo de 1969, cuando lo detuvieron en el Aeropuerto Internacional de Toronto por posesión de heroína. Hendrix insistió en que no sabía nada sobre la existencia de esa heroína, que había llegado ahí sin que él se enterara. Un músico de New York que estaba con él en esa época y que pidió que no se lo nombrara, recordó ante la prensa que Jimi tenía miedo de que Jeffery hubiera arreglado el arresto para mantenerlo dependiente de él en un momento en el que estaba tratando de librarse de semejante manager.
Knight contó que Hendrix pensaba que Jeffery era también el responsable del secuestro que sufrió, como otra forma de intimidación. Jimi le contó: "Yo quería hacer un álbum doble, pero mi manager en seguida me comunicó que la demanda del público no daba para tal cosa, y que su intención era editar un simple. Antes de que me diera cuenta de lo que había sucedido, me encontré secuestrado por unos tipos que me taparon la boca y me tiraron con brutalidad en la parte de atrás de un auto. No podía entender qué diablos estaba pasando mientras yacía ahí, transpirando, con la rodilla de alguien clavada en mi espalda. Me llevaron a un edificio desierto y me hicieron creer que realmente querían hacerme daño, aunque en ningún momento me aclararon por qué me habían raptado. Todo parecía muy misterioso, porque después de un rato me di cuenta de que si en realidad hubieran querido herirme ya habían tenido bastante tiempo para hacerlo. Y la cosa fue todavía más misteriosa y sospechosa cuando fui rescatado por tres personas que dijeron que las había enviado mi manager. Fue como una aventura de un libro de cuentos baratos".
Muchos amigos de Hendrix han declarado que estaba muy confuso y desalentado antes de su muerte. Noel Redding (1945-2003), el bajista de Experience, expuso una opinión muy interesante: "No estoy muy seguro sobre la muerte de Jimi. Creo que la noche anterior había tomado ácido, pero no podría asegurar si su muerte fue accidente, suicidio o asesinato". Eric Burdon (1941), el cantante de The Animals declaró: "Sé que estaba mal desde hacía un año. Estaba tan metido dentro de un pozo que la única solución útil para él era dejar de hacer música por un tiempo y aclarar las cosas. Pero él sabía, sentía que sin la música iba a destruirse de todos modos. Se daba cuenta de que lo único que realmente le importaba era la música, seguir tocando, y uno de los motivos que lo llevaron a la muerte fue que su capacidad creadora había mermado considerablemente".


Otra de las razones, quizás, fue que Jeffery lo estaba presionando demasiado; hacía un año y medio que Jimi no editaba un álbum, y Jeffery estaba bastante desesperado para que produjera nuevo material, a pesar de que el músico no quería editar nada en ese momento. Además, Hendrix terminó de desmoralizarse cuando descubrió -en parte- las estafas de sus "protectores". Knight recordó haberlo escuchado decir una vez: "Sé que últimamente estoy gastando demasiado, pero también sé que he ganado mucho más, y que nunca he visto ni la décima parte. Me destrozó saber cuál es mi situación financiera. Confié mucho en la gente que yo pensaba manejaba mis asuntos, creí en ellos. Pero me explotaron, ésa es la verdad. Voy a ponerme en contacto con mi abogado y voy a tratar de solucionar todo esto. Estoy harto".
En las semanas previas a su muerte, Hendrix viajó a varios países de Europa para realizar una serie de conciertos. Tocó en agosto de 1970 en el Festival de la Isla de Wight del Reino Unido; y en septiembre en el Stora Scenen Gröna Lund de Estocolmo y en el Stora Scenen Liseberg de Gotemburgo, Suecia; en el Vejlby-Risskov Hallen de Aarhus y en el K.B. Hallen de Copenhague, Dinamarca; y en el Open Air Love & Peace Festival de la isla de Fehmarn, Alemania, el cual fue su último recital.
Pasó los últimos días de su vida con una mujer en una suite del hotel Samarkand ubicado en el barrio Notting Hill del municipio Kensington de Londres. Se trataba de la artista alemana Monika Danneman (1946-1996), quien afirmaba que ella y Jimi eran amantes predestinados. Jeanette Jacobs (1950-1982), una amiga de Jimi que se mantenía bastante en contacto con él, dijo: "Antes de que él muriera, Monika me confesó que estaba muy enamorada de Jimi, que él le había dado un anillo y que iban a casarse pronto. Mónica me contaba, también, que Jimi se consideraba a veces una re­encarnación de Cristo, y que le mostraba las marcas de los estigmas en las manos y los pies. Predecía su propia muerte como inevitable y necesaria; es probable que, como dijo Burdon, su última canción haya sido realmente una nota sobre su suicidio”.
Monika Danneman contó los detalles de la muerte de Jimi: "Le hice la comida y tomamos una botella de vino blanco. Tomó más que yo, pero no era un tipo alcohólico. Había atmósfera de alegría. No había peleas, estábamos escuchando música y charlando. Alrededor de las dos de la mañana me dijo que tenía que visitar a algunas personas en Devon. Lo dejé en la casa de ellos y lo busqué a las tres”. En el camino de vuelta, ella le prometió que sus espíritus siempre iban a estar juntos. Estuvieron levantados toda la noche, hasta que a las seis de la mañana Hendrix se quejó de que algo andaba mal. No se sentía bien, no podía dormir, así que se llenó la boca de pastillas para dormir y habló hasta que Monika se quedó dormida. Ella contó después: “Me desperté a las diez y veinte más o menos. No podía seguir durmiendo, quería comprar cigarrillos pero como a Jimi no le gustaba que saliera sin avisar, miré si estaba despierto, entonces descubrí que algo andaba mal con él. Traté de despertarlo, pero no pude”.
Hendrix tenía el cuerpo frío, entonces llamó a Eric Burdon, quien le dijo que llamara a una ambulancia. Cuando llegaron al hospital ya estaba muerto. Tres días más tarde, Burdon apareció en un programa de la BBC afirmando que Hendrix se había matado; dijo que había dejado una nota, pero que no podía mostrársela a nadie. Buddy Miles sugirió hacer un gran festival benéfico en el Madison Square Garden, cuya atracción principal sería el cuerpo de Jimi, expuesto ante sus admiradores.


Surgieron muchas preguntas sobre lo que pasó con Jimi Hendrix, pero nadie quiso contestarlas. Una de las pocas personas que aceptó hablar fue Steve Weiss (1925-2008), el abogado de Hendrix y de Jeffery. Dijo que no había ningún problema entre los dos: "Jimi nunca consideró seriamente el hecho de que alguien lo manejara, así que jamás me enteré de que no se llevaran bien, o que estuvieran desconformes uno con el otro. De los demás, conozco bien a Chas Chandler y es una persona honorable y experimentada; a Alan Douglas no lo conocí, pero supongo que es un tipo de talento. Insisto en que no podía haber grandes diferencias entre Jimi y Jeffery, ya que ambos eran buenos socios en el estudio. El principal atributo de Hendrix era su enorme talento, pero siempre hay que darle libertad al manager para que maneje ese talento de la manera más productiva. Creo que Jeffery era un manager excelente; los resultados hablan por sí solos". "Con respecto a Yameta -siguió el abogado-, no puedo decir nada, porque todo ese asunto sucedió antes de que empezara a intervenir. Y con respecto a la muerte de Jimi, no tengo motivos para no creer en el veredicto del médico. La gente no tendría que especular, sobre todo cuando hay pruebas tan evidentes. No me parece que se haya suicidado. Tenía un enorme talento, tal vez mal usado. Creo, sinceramente, que Jimi era un ser maravilloso".
Con su muerte a los veintisiete años, Hendrix pasó a formar parte del llamado “The 27 Club” (Club de los 27), una lista informal que ya tenía a Brian Jones (1942-1969) y que poco después se ampliaría con Janis Joplin (1943-1970) y Jim Morrison (1943-1971). Años más tarde se agregarían Kurt Cobain (1967-1994) y Amy Winehouse (1983-2011), entre otros.
Hendrix grabó una cantidad impresionante de material durante el curso de su vida. Mucho de esto (fundamentalmente los conciertos en vivo) se fueron publicando póstumamente; varios de los conciertos en vivo eran excelentes, pero las cintas de estudio fueron el foco de una gran controversia por muchos años. En algunas de ellas se aprovecharon tomas en las que Jimi tocaba solo y se añadieron acompañamientos posteriores con músicos actuales. Para ello hubo casi que componer las canciones, ya que lo rescatado se limitaba a solos experimentales del guitarrista. En otros se realizaron diferentes mezclas y se aprovechó material de directo vendiéndolo en dos versiones: una con el sonido del público y otra con éste eliminado para dar sensación de haberse grabado en estudio. La cuestión es que hacia 1990 había al menos cuarenta sellos diferentes a lo largo del mundo que editaban material en el que se aseguraba que tocaba Jimi Hendrix. Después de un conflicto legal muy largo, los derechos de autor y todas sus grabaciones, pasaron a manos de su padre Al Hendrix (1919-2002), en julio de 1995. Este contrató al historiador de la obra del guitarrista John McDermott (1962) y al ingeniero original de Jimi, Eddie Kramer (1942) para supervisar el proceso de remasterización de las cintas originales. Así comenzaron a aparecer nuevas recopilaciones "oficiales" con el resultado esperado: el negocio funcionó a las mil maravillas.
Cuando en 2002 falleció el padre de Jimi, la herencia pasó a ser disputada por su hermana adoptada Janie Hendrix (1961) y su hermano menor Leon Hendrix (1948). Lo que estuvo en juego era una fortuna estimada en 80 millones de dólares, con un potencial anual de ganancias de varios millones de dólares, un conflicto que culminó recién en 2015 cuando ambos llegaron a un acuerdo. Un cuervo negro sobrevoló durante cuarenta y cinco años la tumba de Jimi Hendrix en el cementerio Greenwood de Renton, una localidad ubicada a unos pocos kilómetros al sureste de Seattle, su ciudad natal, en el cual fue enterrado tras ser trasladado desde Londres, donde fue embalsamado luego de su fallecimiento en el Hospital St. Mary Abbots de la capital inglesa.