G.S.: ¿Cree usted que el problema racial será un factor de primera importancia en la determinación de los acontecimientos que sucederán al período actual de turbulencia social? ¿Lo será el problema económico? ¿El problema social? ¿El problema militar?
31 de marzo de 2009
Conversaciones (XXIV). Georges Simenon - León Trotsky. Sobre la democracia y las dictaduras
G.S.: ¿Cree usted que el problema racial será un factor de primera importancia en la determinación de los acontecimientos que sucederán al período actual de turbulencia social? ¿Lo será el problema económico? ¿El problema social? ¿El problema militar?
Ingmar Bergman: "El cine es puterío y carnicería. El teatro es el principio y el fin y, en realidad, es todo"
¿Por qué eligió la isla de Fårö para su retiro?La ciudad de Estocolmo se había ido convirtiendo en odiosa para alguien acústicamente hipersensible como yo. El otoño pasado me deshice de mi departamento de la calle Karlaplan, donde estaba obligado a soportar el barullo ininterrumpido durante las veinticuatro horas. A menudo sucede que ando por aquí y durante un día entero no hablo con nadie. Estoy fascinado con esto del silencio, con estar callado.
Sí. El hecho es que cuando uno convive con un caos constante y poco manejable, como es mi caso, tiene que imponerse una extraordinaria autodisciplina.
Tenemos muchos artistas caóticos que, sin embargo, no hacen lo mismo que usted. ¿Su caos es acaso más grande?
No. También hay artistas que tienen necesidad de caos; Fellini por ejemplo. El creó un caos que lo estimuló violentamente. Si él presupuestaba una película por cierta suma, sus fieles productores ya sabían que iba a costar el doble o más.
¿Nunca tuvieron algún proyecto en común con Fellini?
Sí. El y yo, y también Kurosawa, íbamos a hacer juntos un film de episodios. Yo me encontraba en Roma y Fellini estaba terminando su "Satyricon" (Satiricón). Me quedé cuatro semanas allá para que nos encontráramos. Kurosawa iba a venir, pero se enfermó y el proyecto se quebró. Cada uno iba a hacer su propia historia de amor, historias muy parecidas, pero una iba a ser oriental, la otra nórdica y la tercera meridional. Era una idea divertida. Yo ya había escrito mi parte. Y los amigos de Fellini estaban escribiendo. La pasamos muy bien en Roma. Yo amaba en Fellini su forma de trabajar, diametralmente opuesta a la mía. Todavía filmaba en Cinecittá, donde estuve viéndolo dirigir. Estuve en su casa festejando la Pascua, Giulietta Messina era la anfitriona en su bellísima casa junto al mar. Y también fue muy agradable encontrar toda esa gente maravillosa. Fue un tiempo fantástico, pero también fue una pena porque me hubiera encanatado encontrarme con Kurosawa.
Usted consigue siempre los actores y los recursos que quiere; los directores que trabajan en el Dramaten y los directores de televisión gruñen sus protestas.
Yo salgo con mucha anticipación y eso me permite elegir la gente que quiero, tanto cuando filmo como cuando dirijo teatro. Por ejemplo, cuando hicimos "Marie Stuart" (María Estuardo) yo sabía que Lena Endre y Pernilla August estaban libres. Eso era un año y medio antes de ponerla en escena. Ellas dos fueron el punto de partida. Después pude, porque empiezo con tiempo, juntar otros manjares divinos. Hasta para los pequeños roles de figurantes conseguí jóvenes brillantes, como la pequeña Julia Dufvenius, por caso. Y cuando empiezo a bosquejar "Saraband" (Zarabanda) se me ocurre: ella es justo la chica que voy a tener en ese film. Pernilla August tuvo un papel minúsculo en aquella versión de "Drömmar" (Los sueños) que hice en 1986: llegaba directo de la escuela de teatro. En ese momento pensé: ¡Hurra! con ella tendremos una Nora dentro de un tiempito. Y cuatro años más tarde hicimos "Et dukkehjem" (Casa de muñecas). Lo más divertido es que muchos años después ella hace a la señora Alving en "Espectros", porque la señora Alving es una Nora que jamás dio un portazo. A Lena Endre la vi en "Varuhuset" (La gran tienda), una serie en sesenta capítulos que emitió la televisión sueca a fines de los años '80. Soporté cada capítulo de ese horrible culebrón porque quería verla a ella. Mostraba todos los rasgos y peculiaridades de una gran actriz.
Erland Josephson se transformó en una persona que hace un personaje llamado Bergman, aunque ustedes son tan distintos. El tiene una irradiación muy diferente…
Completamente…
En "Escenas de la vida conyugal" de 1973, ¿los personajes de Johan y Marianne fueron una creación o también allí utilizó un acontecimiento que le había provocado sufrimiento? Más allá de que que allí empleó los medios de la televisión y demostró que es también una forma de arte.
Ciertamente lo es. Pero "Escenas..." fue la empresa más frívola y descuidada en la que me haya metido. No teníamos nada de dinero y éramos un pequeño grupo de producción. Todo había empezado como un proyecto más pequeño, pero tenía tal potencia dramática que necesitó cinco capítulos.
Hay una escena, no precisamente frívola, que usted relató en una serie de la televisión sueca que lo mostraba en su ambiente isleño en Fårö. Usted estaba en Estocolmo y allí se enamora de Gun Hagberg, que estaba por volar a París. Usted tenía una esposa y cuatro hijos esperando en Gotemburgo. Antes de viajar a París pasa por Gotemburgo; su mujer se alegra de que haya llegado de sorpresa, pero usted le anuncia que se va a Francia y que estará fuera varios meses.
Todavía siento repugnancia al pensar que pude ser tan horriblemente desconsiderado.
Ese episodio retornó en "Hedning" (Infiel), el guión que escribió veinte años más tarde para Lena Endre con Liv Ullman como directora. Aunque algo diferente, un poco más perturbado, aún más ingrato.
Cuando hicimos "Escenas..." yo estaba casado con Ingrid y era muy buen amigo de Liv. Estaba convencido de que Erland y Liv daban muy bien juntos. Liv siempre parece alguien que ve todo por primera vez y Erland, como alguien que ya vio todo mil veces. Aprendí tanto de él... Tenemos un contacto interior y una amistad que no tiene que ver ni con el tiempo ni con el espacio. Cuando tengo una verdadera preocupación hablo con Erland y él piensa y uno reconoce miles de años de sabiduría.
El año pasado, Erland Josephson consiguió sorprenderlo después de décadas de amistad...
Quedé perplejo cuando hicimos "Zarabanda". No imaginaba que él pudiera representar a un personaje tan genuinamente malvado. Segrega maldad por cada maldito poro. Lo conozco desde hace mucho y no sabía que podía sostener una maldad abismal como esa. Quedé verdaderamente sorprendido.
Pero el personaje lo había inventado y escrito usted.
Cierto, pero él se apropió del personaje de una manera que para mí fue una vivencia fuerte. Principalmente la interacción entre él y Börje Ahlstedt.
Es tan ruin. Al mismo tiempo es atrapante cuando lo deja totalmente desnudo y hablando de sus demonios. Esos demonios se han avergonzado, pero usted se regodea en ellos.
Me parece que los demonios están bien. Yo elijo mis demonios y sé lo que quieren.
Usted debutó como traductor con "Espectros", cuando volcó al sueco el texto de Ibsen.
Después de decirme que estaba contento escribiendo, se me presentó el problema que aparece en "Espectros", cuando emerge el incesto. Estaba ya escribiendo el diálogo velozmente y seguí con la inercia de esa velocidad; fue bastante veloz y en unos días estaba lista "Zarabanda".
Lo que es muy fuerte en la puesta televisiva de "Zarabanda" es la relación entre padres e hijos, que usted logra tejer a través de tres generaciones. Allí se mete en un tema que de hecho no había tratado de esa manera antes. Se describe la relación de un padre con su hijo y la relación de ese hijo con una hija. Y las dos relaciones son, bueno… problemáticas.
Sí, yo tenía ese material durmiendo en cuadernos de trabajo desde hacía mucho tiempo, y sabiendo que "Zarabanda" era lo último que iba a hacer me dije: "ahora lo voy a usar". Además, como ya había tenido el coraje de violar a Ibsen, seguí adelante a pura velocidad.
Ese hijo de "Zarabanda" está profundamente enamorado de su mujer y tiene una honda simbiosis con ella. Cuando ella muere, su amor se extravía. La hija entonces, viéndolo tan desamparado, asume el -un tanto riesgoso- rol de la madre. Son dos aspectos de la relación padre-hijo. De un lado un padre que se ata equívoca y fuertemente a su hija; del otro, el abuelo que expulsa y desprecia a su propio hijo. Es una dualidad fascinante o un espejo negro.
Precisamente. El viejo Johan se refleja en su hijo. Porque… yo creo que es difícil meterse y dedicarse a aclarar eso… Usted dice que es un espejo oscuro y eso es lo que es. El abuelo, en algún punto, se desprecia a sí mismo terriblemente y vive con eso.
Es un juego intrincado y muy valiente, me parece, ese de hablar sobre padres e hijos, especialmente porque había evitado el tema a lo largo de toda su carrera artística. Hay allí puntos de contacto con usted mismo…
Dar un salto y encontrarse de pronto muy involucrado personalmente es algo que a uno suele sucederle en este oficio. Es una actividad en parte puterío, en parte carnicería. Uno toma lo suyo y lo usa.
Supongo que en estos días estará escribiendo algo…
No, no lo estoy haciendo. Voy a parodiar la frase de Olle Hedberg -"el erotismo lo vuelve a uno erótico"- diciendo que la creatividad lo vuelve a uno creativo. Y puesto que mi creatividad actual es igual a cero, el deseo de ser creativo se manda a mudar tranquila y silenciosamente. Tengo, eso sí, un cuaderno de trabajo donde sigo juntando material. Ya estoy en el cuaderno número dos. Hay tanto material que no sé si me voy a sentar a escribir algo este año o el siguiente. Es material para un guión de cine. La parte más entretenida es la de fantasear sin asumir obligaciones. Lo aburrido es lo que supone exigencia, esto es: sentarse y escribir. Yo siempre me puse lo que suele llamarse una "deadline", una hora de cierre. Ahora no tengo ninguna "deadline", salvo que yo mismo voy a morir, que mi vida va a cerrarse. La muerte nunca fue algo extraño para mí. Creo que fue Tomas Tranströmer el que escribiö que "hay un tipo silencioso que anda a mis espaldas y toma medidas para un traje".
18 de marzo de 2009
Entremeses literarios (XLVIII)
Antonio Di Benedetto
Argentina (1922-1986)
Dicen que escupo sangre, y que pronto moriré. ¡No! ¡No! Son mariposas, mariposas rojas. Veréis. Yo veía a mi burro mascar margaritas y se me antojaba que esa placidez de vida, esa serenidad de espíritu que le rebasaba los ojos era obra de las cándidas flores. Un día quise comer, como él, una margarita. Tendí la mano y en ese momento se posó en la flor una mariposa tan blanca como ella. Me dije: "¿por qué no también?", y la llevé a los labios. Es preferible, puedo decirlo, verlas en el aire. Tienen un sabor que es tanto de aceite como de yerbas rumiadas. Tal, por lo menos, era el gusto de esa mariposa. La segunda me dejó sólo un cosquilleo insípido en la garganta, pues se introdujo ella misma, en un vuelo, presumí yo, suicida, en pos de los restos de la amada, la deglutida por mí. La tercera, como la segunda (el segundo, debiera decir, creo yo), aprovechó mi boca abierta, no ya por el sueño de la siesta sobre el pasto, sino por mi modo un tanto estúpido de contemplar el trabajo de las hormigas, las cuales, por fortuna, no vuelan, y las que lo hacen no vuelan alto. La tercera, estoy persuadido, ha de haber llevado también propósitos suicidas, como es propio del carácter romántico suponible en una mariposa. Puede calcularse su amor por el segundo y asimismo pueden imaginarse sus poderes de seducción, capaces, como lo fueron, de poner olvido respecto de la primera, la única, debo aclarar, sumergida -muerta, además- por mi culpa directa. Puede aceptarse, igualmente, que la intimidad forzosa en mi interior ha de haber facilitado los propósitos de la segunda de mis habitantes. No puedo comprender, en cambio, por qué la pareja, tan nueva y tan dispuesta a las locas acciones, como bien lo había probado, decidió permanecer adentro, sin que yo le estorbase la salida, con mi boca abierta, a veces involuntariamente, otras en forma deliberada. Pero, en desmedro del estómago pobre y desabrido que me dio la naturaleza, he de declarar que no quisieron vivir en él mucho tiempo. Se trasladaron al corazón, más reducido, quizás, pero con las comodidades de un hogar moderno, por lo que está dividido en cuatro departamentos o habitaciones, si así se prefiere nombrarlos. Esto, desde luego, allanó inconvenientes cuando el matrimonio comenzó a rodearse de párvulos. Allí han vivido, sin que en su condición de inquilinos gratuitos puedan quejarse del dueño de casa, pues de hacerlo pecarían malamente de ingratitud. Allí estuvieron ellas hasta que las hijas crecieron y, como vosotros comprenderéis, desearon, con su inexperiencia que hasta a las mariposas pone alas, volar más allá. Más allá era fuera de mi corazón y de mi cuerpo. Así es como han empezado a aparecer estas mariposas teñidas en lo hondo de mi corazón, que vosotros, equivocadamente, llamáis escupitajos de sangre. Como véis, no lo son, siendo, puramente, mariposas rojas de mi roja sangre. Si, en vez de volar como debieran hacerlo por ser mariposas, caen pesadamente al suelo como los cuajarones que decís que son, es sólo porque nacieron y se desarrollaron en la obscuridad y, por consiguiente, son ciegas, las pobrecitas.
ASI EMPEZO
Pedro Alvarez del Villar
México (1930-2007)
El pueblo hebreo conducido por Moisés se detuvo a las orillas del Mar Rojo. Los perseguidores estaban muy cerca. Un hombre se acercó al gran lìder y preguntó:
- ¿Qué harás ahora?
Moises le contestó:
- Haré que se abran las aguas, pasaremos nosotros y cuando pasen aquellos haré que las aguas se cierren, sepultándolos.
El hombre dio un alarido de admiración y dijo:
- Si logras hacer eso, te juro que te consigo ocho planas en la Biblia.
Había nacido la profesión de relaciones públicas.
EL VISON
Christiane Rochefort
Francia (1917-1998)
- Lo tendrás -dice Julia-. Si comienzas a trabajarle desde ahora, podrás tenerlo para la navidad próxima. Con la posición que tiene Philippe, no puede llevar mucho tiempo a su mujer sin visón: daría que hablar.
- El visón me importa un comino, no lo quiero.
- Vamos, no digas eso; no seas injusta. El visón está lleno de cualidades, es caliente, es ligero, es bonito, le va todo el mundo, y además es sólido. En ciertos casos, puede durar más que el matrimonio.
PERPLEJIDAD
Raúl Brasca
Argentina (1948)
La cierva pasta con sus crías. El león se arroja sobre la cierva, que logra huir. El cazador sorprende al león y a la cierva en su carrera y prepara el fusil. Piensa: "si mato al león tendré un buen trofeo, pero si mato a la cierva tendré trofeo y podré comerme su exquisita pata a la cazadora". De golpe, algo ha sobrecogido a la cierva. Piensa: "si el león no me alcanza, ¿volverá y se comerá a mis hijos?". Precisamente el león está pensando: "¿para qué me canso con la madre cuando, sin ningún esfuerzo, podría comerme a las crías?". Cierva, león y cazador se han detenido simultáneamente. Desconcertados, se miran. No saben que, por una coincidencia sumamente improbable, participan de un instante de perplejidad universal. Peces suspendidos a media agua, aves quietas como colgadas del cielo, todo ser animado que habita sobre la Tierra duda sin atinar a hacer un movimiento. Es el único, brevísimo hueco que se ha producido en la historia del mundo. Con el disparo del cazador se reanuda la vida.
LOS NUEVOS HERMANOS SIAMESES
Oscar Wilde
Irlanda (1854-1900)
Era una mujer que tuvo dos hijos gemelos y unidos a lo largo de todo el costado.
- No podrán vivir - dijo un doctor.
- No podrán vivir... - dijo otro, quedando desahuciados los nuevos hermanos siameses.
Sin embargo, un hombre con fantasía y suficiencia, que se enteró del caso, dijo:
- Podrán vivir... Pero es menester que no se amen, sino que, por el contrario, se odien, se detesten.
Y dedicándose a la tarea de curarlos, les enseñó la envidia, el odio, el rencor, los celos, soplando al oído del uno y del otro las más calumniosas razones contra el uno y contra el otro, y así el corazón se fue repartiendo en dos corazones, y un día un sencillo tirón los desgajó y los hizo vivir muchos años separados.
LOGICA INFANTIL
André Gide
Francia (1869-1951)
En casa de los Van Rysselberghe, se citaban salidas infantiles. Aunque las "frases de niños" me fastidian por lo general, consigno aquí las que me parecieron mejores. El pequeño Bonnier a quien le preguntaron qué hacía en clase:
- Esperar que salgamos.
Tratan de que Francis Y. se compadezca de los padecimientos de Cristo en la Cruz y se indigne contra los miserables que lo han clavado en ella. El chico mira al crucifijo de la pared y dice:
- Tenían que clavarlo para que se mantuviera ahí.
Cito al pequeño Gerard, quien, cuando le daban una zurra, decía llorando:
- ¡Es una pena!
Entre las frases más bonitas, está la de la pequeña Elisabeth, la hija de Théo Van Rysselberghe. Un día se hizo un corte y, aterrada al ver salir su sangre, corrió hacia sus padres gritando:
- ¡Estoy perdiendo toda mi salsa!
Cuando se le enseñaba a leer, se ayudaba a su memoria por todos los medios. Se le decía que, con A, se hace Alicia; con B, Berta, con T, Théo, etcétera. Cuando, al día siguiente, le hicieron repetir las letras, le preguntaron:
- ¿Y, con T?
A lo que la niña contestó enseguida:
- Con T se hace papá.
Esta otra frase, del pequeño Claude Laurens. En una merienda de niños, en la que se preguntaba a cada cual qué desearía hacer de mayor, se le oye en esto declarar:
- Yo me casaré con una mujer muy fea.
Y ante el estupor general, añade:
- Para hacer reír a mis amigos.
EPISODIO
Heber Soto
Honduras (1973)
La muerte viene sin lágrimas a un territorio minado de fragilidades: papá tenía luciérnagas en el paisaje de los ojos y su taza de tiempo se quebró una madrugada. La vida es una gota cayendo en el centro del océano; el océano, de sueño en sueño, se hace hombre; este hombre se nombra para encenderlo y la vida misma, mientras tanto, lo apaga.
ADAN Y EVA
César Bruto
Argentina (1905-1984)
Sindudamente, adaN fue el primero que, por naser adulto, no lo trajo la ciguenia, ni vino de pariS, ni lo encontraron adentro de un repollo en la quinta, como se les dise a los nenes que preguntan mucho. Parese que sierto dia, alla en los tienpos biblicoS, el senior jehovA enpeso a amasar pedasos de barro, ya sea para haser alguna piesa de ceramicA, de alfareriA, o algunos adobes para levantar un rancho, pero cuando quiso acordar sencontro con un tremendo artefabto con dos piernas, dos brasos, una cabesa, un busto y todo el resto...
- !Sas, me salio un honbre!- disen quesclamo jehovA, mita con alegria, mita con asonbro y mita con preocupasion-. !Vamos a dejarlo al sol para que se seque, y despues veremos para que sirve!
Para ser el primer honbre de la creasion, adaN estaba bastante bien hecho y ninguna envidia le hubiera tenido a muchos de los que haora salen de las maternidades, ya sea con forcepS o mediante el parto sin dolor que tanto les gusta a las mugeres. adaN no solo era hermosO y elegante por afuera, sino que estaba perfebtamente realisado en sus detalles mas intimos, como ser el aparato dijestivo, la secresion biliaR, la sirculasioN de la sangre -!incluso adaN tenia globulos rojos y todo!-, los reflejos nerviosos intachables... !En fin, aquel honbre tenia un estado fisico sumamente fuerte, un estado moral conpletamente libre y un estado siviL gloriosamente soberanO! Todo lo cual no sienpre susede en nuestros dias, y por eso muchas mugeres se quejan disiendo que ya no vienen honbre como los de antes. Al prinsipio, la biografia de adaN fue muy tranquila, porque el no tenia ni el problema de la carestia de la vida, ni el trasporte, la escases de vivienda, ni la defensa del petroleo nasional, ni los ataques del capitalismo sin patria, ni la suba del dolar, ni nada que le reventara el higado. En realidad, el tipo no hasia otra cosa que comer, dar un paseo por el paraiso para bajar la comida, comer otra ves y acostarse a dormir hasta el otro dia..., todo lo cual nos hase pensar quen medio de todo fue una suerte que ocurriera lo que ocurrio despues, porque no hay ser humano que resista semejante vida sendentaria sin engordar espantosamente, o llenarse de colesterol o sin que se le atrofien todos los musculos... !Por algo se dise sienpre que la funsion hase el organO -y viseversa- y seguramente adaN hubiera muerto joven y con varios organos atrofiados por falta de egersisio! Por suerte, repito, un dia adaN encontro una muger que le gusto y se fue a vibir con ella, lo cual no solo fue ventajoso para el, que se libró de morir soltero, sino para nosotros que somos sus desendientes. O sea ques sienpre mejor haber desendido de adaN, con todo lo que era caprichoso y desobediente al morder la mansanA prohibida, que desender del monO, como algunos disen que desendemos. Es sierto que adaN no pudo casarse, porque en aquel tienpo todavia no esistia el matrimonio, pero de todos modos fue un autentico pionerO de la espesie humana y vino a confirmar aquel dicho que dise: "Lo que naturA no da, el casamientO no presta". Asi como alguien dijo que "si la naris de cleopatrA hubiera sido de otro tamanio la historia del mundO estaria escrita de otra manera", nosotros podemos pensar que si evA no hubiera aparesido en el paraisO la humanidá todavia estaria por inventarse. Por eso, habiendonos ocupado antes de la biografia de adaN, vamos a ocuparnos haora de su destacada esposa y eficas colaboradora en la poblasion del planetA en muchos aspebtos que son del dominio publico. Ya se sabe que, primeramente, el senior jehovA inventó el mundO con sus reinos correspondientes, o sea el animal (bueyeS, vanpiroS, microbioS, pulgaS y pescadoS); el mineral (oro, fierro, querosen, alanbre, minas de lapis y sulfuro de manganetO); el vejetal (la lechugA, los pomelos, la banana, los claveles, el onbú y la rudA), y despues de crear una montonera de fenomenos naturales -terremotos, graniso, aurora boreal, cataratas, mareas, volcanes, espejismos y fatas morganaS-, y fabricar al honbre con unos pedasitos sobrantes de barro, se le ocurrió haser una muger para que adaN no se aburriera en sus ratos de osio. O sea que cuando el tipo dormia, jehovA le sacó una costillA del esqueleto, y con esa materia prima hiso a evA, y dejandolos adentro del paraisO se retiró a descansar con la satisfasion del deber cunplido. Al despertarse, adaN vió con asonbro que tenia a su lado a una persona estrania:
- Caranba -le dijo-: !creo que no tengo el gusto de conoserla, seniora!
- Seniorita...
- Perdone. Y perdone tanbien, si me presento, tan mal vestido, pero...
- !Ho, no tiene inportansia! Aqui estamos solos, y no tenemos nada que ocultar porque todavia no se inbentó la sensurA...
- Muchas grasias por la confiansa, seniorita...
- Digame evA, nomas... Y uste como se llama, joben?
- Adan, y tuteame... Te gusta el nonbre de adaN a vos?
- Rejio, fenomeno! De todos los nonbres masculinos, creo ques el menos vulgar de todos... Y desime, sinpatico: vos sos soltero?
- No se... A qué le llamas soltero, preciosa?
!Bueno! Una vez roto el hielo, como se dise, pronto adaN y evA senbarcaron en el rapido buque de la sinpatia y navegaron por el ancho rio de las confidensias emotivas, o sea que cuando pasó el tienpo y jehovA volvio otra vez de nuevo sencontró no solamente con el popular binomiO sino con caiN y abeL, vibitos y coleando...
- Y esto qué sidnifica? -preguntó senialando a los sendos hijos del matrimonio-. Estos tipos que me representan?
- !Qué sé yo! -contestó evA- Para mi, yo creo que es cosa del equilibrio biolojico, o sea que si un dia nos morimos adaN y yo, ellos seguiran formando la humanidá y poblando los continentes... Lo cual resultó sierto sien por sien. Y grasias a ese efuerso de nuestros primeros padres, haora la tierrA esta formada por una gran familia y todos nos queremos como hermanos. O no?
TEORIA
Bertrand Russell
Gales (1872-1970)
San Agustín se confesaba ignorante respecto a la razón de Dios para crear moscas. Lutero resolvió más atrevidamente que habían sido creadas por el diablo, para distraerle a él cuando escribía buenos libros. Esta íntima opinión es ciertamente plausible.
CASI
Enrique Anderson Imbert
Argentina (1910-2000)
- Odio este caótico siglo XX en que nos toca vivir -exclamó Raimundo-. Ahora mismo mando todo al diablo y me voy al católico siglo XIII.
- ¡Ah, es que no me quieres! -se quejó Jacinta-. ¿Y yo? ¿Y yo qué hago? ¿Me vas a dejar aquí, sola?
Raimundo reflexionó un momento, y después contestó:
- Si, es cierto. No puedo dejarte. Bueno, no llores más. ¡Uff! Basta. Me quedo. No to digo que me quedo, sonsa?
Y se quedó.
Harold Bloom: "Marx dijo que la religión es el opio del pueblo, pero en el caso de los Estados Unidos, también es la poesía del pueblo"
¿Usted piensa que el origen de la literatura y el origen de la religión están en el mismo lugar?Es una pregunta brillante y casi imposible de contestar, como probablemente sabes. La respuesta es sí y no. O no y sí. O un poco sí. O casi. Claramente las dos divergen. Karl Marx dijo que la religión es el opio del pueblo pero en el caso de los Estados Unidos también es la poesía del pueblo. Sobre si esto es cierto para Argentina o para otros países, no soy capaz de opinar. Siempre he sido un alumno de la "high romantic literature" (literatura del Alto Romanticismo). Shakespeare y Cervantes son los grandes fundadores de este movimiento que llega hasta la literatura de nuestros días. Siempre he creído, junto con William Blake, que toda religión es una manera de elegir formas de devoción desde relatos poéticos. Desde un punto de vista empírico, yo afirmaría lo mismo.
¿Y hay vínculos importantes entre la "religión americana" (de Norteamérica) y su literatura?
Claramente hay afinidades entre la literatura norteamericana y lo que yo llamo la religión norteamericana. Su teólogo -su visionario, por decirlo así- aparece una generación después de lo que yo marco como el comienzo de la religión norteamericana en la figura de Ralph Waldo Emerson. Emerson, el ensayista, el vidente, el visionario, también es el origen de lo que es distintivamente norteamericano en la literatura de nuestro país. Pero por un lado diría que el gran escritor norteamericano, más allá que cualquier otro, es Walt Whitman. El es el poeta nacional y la respuesta épica de todo el Nuevo Mundo. El Nuevo Mundo español, el Nuevo Mundo portugués, el Nuevo Mundo francés, el Nuevo Mundo anglo-americano. Whitman es nuestra respuesta al Viejo Mundo y creo que Whitman es el bardo supremo de la religión norteamericana. Y creo que él entendía esto. Su intención era que "Leaves of grass" (Hojas de hierba) fuera la nueva Biblia norteamericana y que reemplazara al Testamento en la versión del Rey James. Obviamente esto no ha sucedido salvo en un grupo de seres esotéricos y altamente cultos. En fin. Es muy difícil responder tu pregunta.
Sin embargo me imagino que las obras de Walt Whitman serían muy ofensivas para gente religiosa en los Estados Unidos dada su homosexualidad, su visión de la libertad individual, su búsqueda de la experiencia pura...
Whitman nunca ha sido aceptado por ninguna de las variedades de nuestra religión: los mormones, los pentecostalistas, los adventistas, los baptistas, los cristianos científicos, los absolutamente dementes Testigos de Jehová... Los espiritualistas afroamericanos, en modo alguno le han tenido simpatía. No. Whitman está solo. Es un profeta solitario. Pero es el escritor norteamericano que se mete en el mundo entero. Whitman siempre te sorprende. Se infiltra dentro de ti. Es contagioso.
Aunque no es tan evidentemente místico como Blake, ¿piensa que tuvo una visión cósmica y una visión de una vida más allá de la vida carnal del individuo?
Evidentemente tuvo una visión cósmica. En parte formada por amigos de él como el psicólogo canadiense Richard Maurice Bucke que escribió sobre lo que él llamaba "consciencia cósmica". Pero Whitman no es William Butler Yeats. No es un ocultista.
¿Es correcto decir que Whitman en cierto modo es un ingenuo? ¿O que es un escritor más bien instintivo y no analítico?
Depende. William Blake hace una distinción entre lo que llama "inocencia desorganizada" e "inocencia organizada". Y Whitman es un ejemplo de inocencia organizada. El sabe lo que está haciendo. Cualquier ingenuidad, cuando ocurre, es bien deliberada.
Sé que al escribir "La religión americana" no tuvo intenciones de hacer análisis político. Pero, ¿el libro puede ayudar a comprender cómo funciona la política en los Estados Unidos?
Nunca fue un libro político, sin embargo es imposible dentro de los Estados Unidos separar la política de la religión. Durante toda su historia se han mezclado. Y la religión norteamericana ha estado peculiarmente comprometida con la política. Ahora mismo estamos en un momento muy extraño. Yo recuerdo que el libro era muy melancólico y profetizaba que nunca jamás volveríamos a tener un presidente o un congreso del Partido Demócrata porque la religión norteamericana se pone, por naturaleza, al lado del Partido Republicano. Lo que no tuve en cuenta fue la estupidez republicana debajo de un hombre que yo sigo llamando Benito Bush.
Yo lo llamo "Jorge".
Bueno, yo le digo Benito. El está en Dallas ahora. Creo que Obama no habría ganado las elecciones si no hubiera sido por la caída de Lehman Brothers. De golpe, todo el país se dio cuenta que estábamos dentro de una recesión económica masiva gracias a las políticas de los republicanos y de Bush. Y se puso en evidencia, cada día que pasaba, que McCain y los republicanos no tenían una respuesta a este problema.
¿Entonces no ve la presidencia de Obama como una redefinición histórica del pasado racista de los Estados Unidos?
No es presidente porque haya habido un cambio de paradigma en la vida norteamericana. O porque la religión norteamericana haya perdido sus facetas más duras o dementes. Es presidente porque la política de Bush de cobrarle impuestos sólo a la clase baja y la clase media, y dejar que los ricos sigan enriqueciéndose en detrimento de todos los demás, fracasó. Ahora la economía está en ruinas y está colapsando a una gran velocidad. Mis amigos economistas, acá en Yale y en Nueva York, en quienes tengo una gran confianza, pronostican una catástrofe total. Ven que se viene 1929 de nuevo, haga lo que haga Obama. Por supuesto espero que estén equivocados. Pero si tienen razón, estamos en serios problemas.
Usted tiene una visión muy pesimista sobre el mundo secular y político. Pero esto se contrasta con la gran alegría que le provoca la literatura y la exuberancia con la cual escribe sobre ella.
Lo mejor de la cultura norteamericana siempre ha sido su literatura. En términos de las grandes artes, la pintura norteamericana, por ejemplo, no es gran cosa si lo comparas con la tradición de la pintura europea. Dentro de la música el jazz -Louis Armstrong, Charlie Parker, Charles Mingus, Miles Davis-, toda la tradición del jazz norteamericano, es una contribución al arte del mundo. Pero de todas las artes nuestra literatura es la más fuerte. Y la literatura norteamericana es, antes que nada, Walt Whitman y la tradición que él creó. Entonces, para contestarte, uno puede exaltarse por la literatura norteamericana, que aún está sana y salva; uno puede estar exultante también con el jazz norteamericano, salvo que ha perdido su audiencia frente al horror del hip hop que ha degenerado la imaginación musical afro-americana...
Volviendo al libro: ¿qué lugar ocupa dentro de su obra completa?
Este nunca fue uno de mis libros populares. Ha viajado por todo el mundo, ha encontrado lectores en muchos lugares, pero otros libros míos que influyeron en el estudio de la literatura, como "La angustia de la influencia" o "Cábala y crítica", son mucho más conocidos que este libro. Y, por supuesto, los libros populares que comencé a escribir deliberadamente en los años '90, que han conseguido una audiencia de millones de lectores hasta en los Estados Unidos. "La religión americana" es un libro que ha sido casi completamente mal entendido por el público norteamericano. Realmente no entendieron lo que quería decir. Aunque tengo que decir que los historiadores de la religión en quienes confío -como el sociólogo Robert Bellah, Kenneth Woodward, Wayne Edward Oates, Martin Marty más que ningún otro-, todos ellos han comprendido exactamente lo que estaba haciendo.
¿Y ahora que se reedita, qué espera para el libro?
Bueno, aquí fue editado por mis agentes literarios Glen Hartley y Lynn Chu como el primer, y tal vez único, libro de un nuevo sello editorial. Porque el mundo de los libros, en todo el mundo, pero particularmente en los Estados Unidos, está en graves problemas dado el gran desorden económico. No creo que la era del libro esté llegando a su fin, pero sí creo que el libro está frente a tiempos bien, bien duros. Pero este libro, "La religión americana", es una advertencia. Es difícil decir lo que pienso que pueda hacer el libro. No puedo pronunciar profecías sobre qué pasará en los Estados Unidos. Lo más deprimente de las últimas elecciones fue el fenómeno de Sarah Palin. En este momento te doy una profecía triste: espero que no sea cierto pero podría pasar perfectamente que, si Obama no puede frenar el derrumbe económico, en las próximas elecciones el candidato de los neo-fascistas sea Sarah Palin. Si ella gana, entonces no sé lo que podría pasarle a los Estados Unidos. Allí podrías ver el fin de la democracia norteamericana.
¿Se podría decir que la religión norteamericana es, en fin, una lectura errónea de la Biblia?
Iría más lejos que eso. Yo soy un especialista en lo que yo llamo "strong misreadings" (lecturas erróneas) que desarrollé en "La angustia de la influencia" y "El mapa de las malas lecturas". Entonces iría más lejos. La religión norteamericana, aún cuando se enmascara como la cristiandad, no tiene ninguna relación con el cristianismo europeo y medio oriental histórico, teológico y certificado. No tiene ninguna relación en absoluto. No es una variedad del protestantismo o del catolicismo o del catolicismo ortodoxo.
Y sin embargo Jesús es el emblema para todas las religiones norteamericanas.
¡Ah sí! Pero este es el Jesús norteamericano. No es el Jesús judío, o el Jesús de San Pedro; no es el Jesús del Mundo Antiguo, no es el Jesús de la tradición cristiana. Este es el Jesús norteamericano. Cuando yo estaba escribiendo este libro viajaba por todo el país -cuando lo estaba investigando y escribiendo era un hombre relativamente joven- y se publicó, originalmente en 1992 después de muchos años de trabajo...
Entonces hizo un trabajo de campo...
Sí. El trabajo de campo sucedió a lo largo de la década de los '80. Lo combiné con giras de charlas literarias. Siempre aceptaba invitaciones que venían del sur y del sudoeste de los Estados Unidos. O de las partes más rudas del oeste norteamericano, porque quería entender de verdad sobre qué escribía. Fui a iglesias bautistas sureñas; fui a todo tipo de iglesias afro-americanas; fui a iglesias pentecostalistas. No pude ir a misas de los mormones porque no te dejan. Pero estuve mucho tiempo en Salt Lake City donde era el invitado oficial de la Iglesia de los Santos de los Ultimos Días. En fin, pasé mucho tiempo intentando desarrollar una simpatía imaginativa con estas religiones y creo que pude hacerlo.
¿Piensa que este libro podría ser ofensivo para alguna de las iglesias? O sea, si las iglesias de la religión norteamericana fueran tan sensibles como el islam, ¿le pondrían una "fatwa" como a Salman Rushdie?
La gran esperanza para los Estados Unidos es que la religión norteamericana está fragmentada como un caleidoscopio o como un gran diamante que ha sido desmenuzado en cientos de pedazos. No hay una organización central y, además, no se caen bien entre ellos. Los fundamentalistas fascistas odian a los mormones, quienes por su lado odian a los pentecostalistas. Y así sigue, los Testigos de Jehová están totalmente dementes.
Allí esta la salvación para el país, entonces.
Sí. Bueno. De todas maneras yo soy una paria, pero en el campo académico. Desde 1968, con lo de políticamente correcto, he tenido una experiencia borgeana (él mismo me dijo una vez que me tenía simpatía en ese sentido). Desde 1968 hasta ahora yo he estado peleando en un tremendo conflicto guerrillero contra lo que ha pasado con el estudio de la literatura en las universidades de este país.
¿Esa lucha en qué consiste?
Es una lucha solitaria contra la idea de que se tiene que valorar a la literatura sobre la base de la orientación sexual, o sobre la base de los orígenes étnicos, o sobre la base de la pigmentación de la piel o sobre la base de las ideas políticas de cualquier índole. Yo he sido condenado al ostracismo como racista y sexista y hasta como conservador, lo cual es hilarante porque soy cualquier cosa menos un conservador, ya sea en términos religiosos o literarios. Al contrario. He sido la figura principal en canonizar los principales escritores norteamericanos en poesía, desde Wallace Stevens hasta John Ashbery; o de poetas más jóvenes de hoy como Henri Cole o Rosanna Warren y Anne Carson. He sido una figura principal en establecer la reputación de Faulkner y también en resaltar a Philip Roth, Don DeLillo, Cormac McCarthy, Thomas Pynchon, etcétera. Entonces es ridículo considerarme como un conservador cultural. Pero sí represento tres cosas. Y eso me ha costado ser excluido por la academia, aunque sigo enseñando en Yale donde me he convertido en una institución dentro de la institución. Soy como una universidad de un solo hombre dentro de la universidad. Enseño mis propias materias pero no estoy afiliado con ninguna cátedra. Y ya son cincuenticinco años. Pero lo hago como un disidente. Pero volvamos a la religión. Tenemos que concluir esta entrevista pronto porque el año pasado me caí y me rompí la espalda y tengo que subir al segundo piso a hacer mis ejercicios. Lo que quería decir es que no paro nunca de enseñar. Espero que pongas eso en cualquier cosa que lleges a escribir sobre esta charla.
¿Y enseñar es tan placentero e importante para usted como la lectura y escribir?
Oh sí. Es fundamental. Es toda mi vida. Soy un escritor y soy un lector, pero para mí la actividad más vital de mi vida es enseñar.
¿Siente que sus enseñanzas sobrevivirán en lo que escribió?
Espero que sí. No lo sé, porque quién puede saber en este mal momento qué sobrevivirá o no. Un mundo donde J.K. Rowling es considerada una gran escritora no es un mundo en que podría prever un gran futuro para la literatura. Pero déjame llegar a mi punto crucial. Es lo que he enseñado y es sobre lo cual insisto siempre. Sólo importan tres cualidades en una obra literaria: poder cognitivo (que incluye la originalidad, por supuesto), belleza (esplendor estético) y sabiduría. Esas son las tres cualidades. Solamente estas tres cualidades sirven para juzgar la literatura. Homero sobrevive por eso. Cervantes es supremo por eso. Shakespeare es supremo por eso. Goethe es supremo por eso. Whitman es supremo por eso. Whitman tiene sabiduría, Whitman tiene originalidad cognitiva y un esplendor estético extraordinario. Y por lo tanto sobrevivió.
Hay una imagen de su vida, a los nueve años leyendo a Hart Crane -un poeta muy difícil- y sintiéndose iluminado, totalmente transformado. Y quería saber si este recuerdo aún es vívido en su memoria...
Sí. Siempre está presente. Lo que yo estoy dando ahora en Yale es un curso sobre Shakespeare, que dura un año; y la otra materia que doy se llama "Poemas: el arte de leer la poesía", que doy en el segundo semestre. Esa clase se dedica solamente a cuatro poetas del siglo XX: William Butler Yeats, Wallace Stevens, D.H. Lawrence y Hart Crane. Y siempre vuelvo a ese recuerdo, del que nunca me he alejado mucho. Es el primer libro del que fui dueño y es el libro que aún más amo. Bueno, Shakespeare es Shakespeare, claro, y Cervantes es Cervantes, pero Hart Crane... Habría sido un poeta tan grande como Walt Whitman o como Emily Dickinson, pero desafortunadamente se suicidó cuando tenía treintidós años...
Lo que le quería preguntar: cuando leyó a Crane a los nueve años, ¿por qué no quiso ser poeta o escritor? Bueno, es un escritor; pero un escritor de ensayos...
No, desde el principio con mi amor por Hart Crane, con mi amor por Shakespeare, por Wallace Stevens -todos los grandes poetas- desde el comienzo, cuando era un niño de nueve años... Es que desde el comienzo sentí la poesía como una especie de umbral sagrado, protegido por dos demonios. Y que si intentaba cruzar ese umbral me destruirían. ¡Dios mío! Entonces el resultado de esa lectura temprana fue convertirme en crítico literario. Creo que, particularmente la lectura de Hart Crane...
¿Pero usted sentía respeto o miedo por esos demonios?
Es tan complejo... Hubo miedo, sí. Pero creo que en realidad fue la religión. Creo que soy un creyente en la Religión de la Poesía.
¿En la que no hay vida eterna?
No hay vida eterna. No. No hay vida eterna. Solamente existe... Bueno... Existe el hecho de que la poesía sobrevive aunque los poetas no...
¿Pero no hay una vida eterna personal consciente?
No. No... no. No.
17 de marzo de 2009
El evangelio según Abelardo Castillo
En 1998 se publicó en Buenos Aires "Ser escritor", un libro en el que se reúnen diversos materiales -recolectados por el escritor Vicente Battista (1940)- en los que el centro de la reflexión es la literatura y, entre ellos, sus experiencias como director de talleres literarios. El libro comienza con una enunciación: "Estamos atravesando por lo que yo llamaría una crisis universal del sentido. La religión, la ciencia, el arte, ya no dan respuestas a nadie. El fin de la historia, el fin de las ideologías, la muerte de las utopías, quieren decir sencillamente que no le vemos un sentido al mundo. La pregunta, entonces, sería: ¿Qué sentido tiene la literatura en un mundo sin sentido? No hay más que dos respuestas. La primera: ningún sentido. La segunda es precisamente la que hoy no parece estar de moda: el sentido de la literatura es imaginarle un sentido al mundo y, por lo tanto, al escritor que la escribe".Luego sigue una apreciable colección de perfiles de escritores, consejos, anécdotas y críticas, y, en el último capítulo, a modo de resumen del resto de la obra, Castillo incluyó sus "Mínimas para escritores" que dicen así:
Nunca tengas los libros que has escrito en tu biblioteca. El lugar de tu libro es la biblioteca de otro.
Las "Mínimas para escritores" también pueden ser oídas en el CD "Voces de Escritores: Abelardo Castillo" grabado entre marzo de 2003 y marzo de 2004, en el que el autor lee algunos de sus textos como los poemas "El desterrado", "Espejos", "Tres dijes", "Fotografía de Malcolm Lowry", "La oscura", "Verlaineana" y "El orante"; los cuentos "Fordham 1998" y "Ondina", y algunos capítulos de sus novelas "El que tiene sed" y "Crónica de un iniciado".Roberto Bolaño: una docena de consejos
Varios elementos juegan en favor de la construcción mítica de Bolaño: murió joven, murió en un buen momento de su carrera y murió en una época de cierta propensión mitómana e hipócrita del medio literario de hablar bien de los muertos. Santificado en el presente, Bolaño fue en vida un personaje que solía fustigar a sus colegas literarios. De ese modo se ganó la antipatía de muchos de ellos. Tal vez, lo más acertado sea lo que opina el novelista español Javier Cercas (1962), para quien hay dos leyendas en torno al escritor chileno: una es la que construyeron sus lectores y otra la que construyó él mismo. "Ambas leyendas no se ajustan a la realidad, pero la que escribió Bolaño tiene la inmensa ventaja de que es, en cierto sentido, más verdadera que la verdad, mientras que la otra es en lo esencial mentira o una mentira forjada con ingredientes de la verdad, que es la forma más cabal de la mentira. La leyenda que Bolaño construyó en sus libros vivirá muchos años, o eso es lo que yo creo; la que han construido los otros se esfumará pronto, o eso es lo que yo espero".
Las siguientes recomendaciones fueron recogidas en "Entre paréntesis", un libro de publicación póstuma, pero aparecieron publicadas por primera vez en la revista barcelonesa "Quimera" nº 166 de febrero de 1998. 1. Nunca abordes los cuentos de uno en uno. Honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.
2. Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.
3. Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.
4. Hay que leer a Quiroga, hay que leer a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.
5. Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.
6. Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.
7. Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautier, ni de Nerval!
8. Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.
9. La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.
10. Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.
11. Libros y autores altamente recomendables: "De lo sublime", del pseudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La "Antología de Spoon River", de Edgar Lee Masters; "Suicidios ejemplares", de Enrique Vila Matas.
12. Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.
Escritor prolífico, Roberto Bolaño empezó a publicar con asiduidad a partir de la década del '90. Antes, ya fuera por azar o por convicción, vivió literariamente. De hecho, en su obra se mezclan ficción y biografía, la propia y la de otros. Solía decir que su única patria era la lengua, y cuando le preguntaron que por qué escribía, respondió: "Eso mismo me pregunto yo desde hace veinte años".
