18 de septiembre de 2026

Jimi Hendrix. Una historia negra como la sombra de un cuervo (1/2)

Un día como hoy, hace cincuenta y seis años, fallecía el genial guitarrista estadounidense Jimi Hendrix (1942-1970). Nacido como Johnny Allen Hendrix en el Hospital King County de Seattle, en el estado de Washington, desde muy joven se interesó por la música. Pasaba horas escuchando a los afamados bluseros Howlin' Wolf (1910-1976), Robert Johnson (1911-1938), Muddy Waters (1913-1983) y B.B. King (1925-2015), considerados como padres y maestros del blues estadounidense. De formación autodidacta, fascinado por esos grandes guitarristas, a los doce años empezó a tocar un ukelele que le regaló su padre, quien lo había rescatado cuando una mujer lo estaba tirando a un contenedor de basura. Cuando éste se percató del interés de su hijo por la guitarra, en el verano de 1958 le compró una guitarra acústica de segunda mano por cinco dólares a un amigo y, poco después, le compró su primera guitarra eléctrica, una Supro Ozark modelo 1560 S en una tienda de música llamada Myers en Seattle.
A comienzos de los años ’60 tuvo breves pasos por las bandas The Velvetones, The Rocking Kings, The Isley Brothers y The King Casuals, para luego acompañar a músicos de la talla de Sam Cooke (1931-1964), Ike Turner (1931-2007), Little Richard (1932-2020) y Tina Turner (1939-2023). En 1966 dejó atrás su rol de guitarrista acompañante y se convirtió en primer guitarrista cuando formó su propia banda, la llamada Jimmy James and the Blue Flames, una agrupación que conformó acompañado por el guitarrista Randy California (1951-1997), el bajista Jeff Baxter (1948) y bateristas ocasionales. Después de un tiempo de tocar en varios locales dedicados a la música afroamericana, viajó a Nueva York en busca de nuevas oportunidades. Allí conoció a Chas Chandler (1938-1996), ex bajista de The Animals, quien reconoció su talento y lo convenció de mudarse a Inglaterra.
Hacia fines de ese año, 1966, formó la que sería su banda más famosa, la Jimi Hendrix Experience, con la cual encontró en Londres un público dispuesto a apreciar su innovador estilo y cautivó incluso a virtuosos guitarristas como Keith Richards (1943) de The Rolling Stones, Jeff Beck (1944-2023) de The Yardbirds, Jimmy Page (1944) de Led Zeppelin, Eric Clapton (1945) de Cream y Pete Townshend (1945) de The Who, quienes se asombraron por su habilidad. Con esa banda, con algunos circunstanciales cambios de miembros a lo largo de sus casi cuatro años de existencia, obtuvo una gran importancia hasta su trágica y repentina muerte en septiembre de 1970, dejando atrás una asombrosa colección de canciones en las que fusionó el blues, las baladas, el rock, el rhythm and blues y el jazz, una mezcla de estilos que lo convirtieron en una de las figuras más populares e influyentes de la historia del rock.
El sello Reprise Records de la Warner Music Group se apresuró a editar cuatro álbumes de después de su muerte: "The cry of love" en marzo de 1971, "Rainbow bridge" en octubre de 1971, "Hendrix in the west" en febrero en 1972 y "War heroes" en diciembre de 1972. En 1975 se vendieron discos por valor de 150.000 dólares, una cantidad miserable tratándose de un artista de su calibre. Excepto "The cry of love" que estaba casi terminado cuando Hendrix murió, todos los demás álbumes que aparecieron después fueron, obviamente, recopilaciones con las que los sellos discográficos intentaron capitalizarse a través del nombre de Hendrix. Esos discos no fueron supervisados por un extraño, sino por Michael Jeffery (1933-1973), el manager personal de Hendrix, que demostró muy claramente qué poco interés y respeto sentía por el guitarrista.
Jeffery murió en un accidente de avión dos años después que Hendrix y en seguida la Warner editó otro álbum ("Soundtrack recordings"), que aparentemente cerraba el libro de la historia de Hendrix. Pero todavía hubo otra vuelta de tuerca: un ejecutivo de la discográfica descubrió que el veterano productor de jazz Alan Douglas (1931-2014) había estado involucrado en algunas sesiones de grabación de Hendrix hacia el final de su vida. Rápidamente Douglas fue contratado por la Warner a principios de 1974 para que produjera el material que le pareciera más o menos bueno.


Douglas conoció a Hendrix en 1969 en los estudios de grabación Record Plant de New York cuando llevó a un guitarrista por entonces relativamente desconocido que trabajaba como acompañante en la Miles Davis Band, John McLaughlin (1942), para producir su primer álbum como figura principal ("Devotion") en su propio sello, Douglas Records. Según contó Douglas, Hendrix quería inclinarse más hacia el lado del jazz, pero se vio frustrado por Jeffery. Douglas sostuvo que Hendrix se acercó a él porque admiraba a McLaughlin y quería tocar con él.
Pero McLaughlin contó una versión un poco cambiada: "Conocí a Buddy Miles en 1969; él fue a Vanguard cuando yo estaba tocando con Tony Williams, y ambos se hicieron muy amigos. Un día vinieron los dos juntos y me dijeron que esa noche tocaban con Jimi, y me invitaron a acompañarlos. Así que fuimos a Record Plant. Empecé a tocar sin parar, y seguimos hasta las nueve de la mañana; Jimi estaba ahí y grabamos algunas cosas; mucha gente ha estado buscando esa cinta pero nadie la ha encontrado. En bajo estaba Dave Holland, en batería Buddy Miles, Jimi y yo en guitarras, Duane no-sé-qué en órgano; también había otro guitarrista, Jim McCarty. Fue muy lindo, como una fiesta".
"En 1969 Hendrix dejó la música psicodélica por el rhythm and blues -relató Douglas-; antes de eso, Jimi llenaba todos los resquicios con efectos electrónicos, pero hacia el final estaba en busca de un sonido mucho más seco. Era un explorador, pero no tenía nadie que lo acompañara en sus exploraciones. Ese era el problema. Toda la estructura a su alrededor estaba deteriorándose. Jimi se sentía frustrado y se escapaba de eso pasando todo el tiempo que podía en el estudio. En la última semana tomó la firme decisión de deshacerse de Jeffery a cualquier precio y hacer lo que él quería".
En realidad, alrededor de la muerte de Jimi Hendrix hay muchas más cosas de las que cualquiera que haya estado cerca de él quisiera hacer saber. Hendrix fue víctima de muchas circunstancias y más de una vez se ha sugerido que los problemas financieros y legales tuvieron tanto que ver con su muerte como las nueve píldoras para dormir que tomó y el subsiguiente mal tratamiento que sufrió en manos de los enfermeros de la ambulancia que lo llevaron sin sostenerle la cabeza. El médico declaró que Hendrix murió sofocado -ahogado en sus propios vómitos- de manera accidental, pero cuanto más se observa el contexto de su muerte, más difícil es creer el veredicto.
Es casi necesario volver hacia atrás para entender lo que pasó. Hendrix llegó a New York en 1964, buscando un espacio en el cual pudiera introducirse en el estilo musical que buscaba desde hacía varios años. Después de tocar en bandas de acompañamiento junto a los citados Little Richard, Ike & Tina Turner y The Isley Brothers, decidió probar suerte por su cuenta. Tuvo que empeñar su guitarra para poder comer. Curtis Knight (1945-1999), que era su amigo en esa época, contó que le dio a Hendrix una de sus dos guitarras ni bien lo escuchó tocar y le pidió que se uniera a su grupo. Knight había firmado un contrato con el productor Ed Chalpin (1935-2019) y rápidamente arregló las cosas para que Jimi firmara también con él. Tocaron juntos en varios clubes y también grabaron y compusieron algunas cosas. Knight también contó cómo el grupo The Animals empezó a demostrar interés por Jimi cuando ambos tocaban en el Ondine en 1966.
El antes mencionado Chas Chandler, ex bajista de The Animals, contó al respecto: "Me puse en contacto con Jimi a través de Linda Keith, que era la novia de Keith Richards; ella sabía que yo iba a meterme en producción y me dijo que en el Village había un tipo genial. Fuimos a verlo. Estuvimos hablando antes de que él empezara su acto, y aun sin escucharlo tocar, quise llevármelo en seguida a Inglaterra". Chandler vio en Hendrix su pasaporte al éxito y no le costó mucho convencerlo de que lo que tenía que hacer era irse a Inglaterra con él. Esa era su oportunidad para progresar y Hendrix la tomó. Pero Chandler tenía un problema: el dinero, y la única persona que podía dárselo era Michael Jeffery, que ya había sido manager de The Animals (a quienes terminaría estafando). Chandler se llevó a Hendrix a Londres en septiembre de 1966. Los primeros meses fueron muy difíciles, pero Chandler fue vendiendo sus guitarras una por una para financiar a la banda Experience hasta que pudieran valerse por sí mismos. Mientras tanto, Jeffery desapareció.


Curtis Knight recordó que cuando volvió a ver a Hendrix, inmediatamente sintió que las cosas no andaban bien. Después de apreciar la atmósfera de lujo y prosperidad que reinaba en la habitación de hotel donde se estaba hospedando, Knight se sorprendió cuando notó que Hendrix no tenía nada de dinero. Contó: "Jimi me pidió que esperara un momento, y fue a pedirle un poco de dinero a Jeffery (que había vuelto cuando empezó a oler que el negocio podía dejarle una buena ganancia). Jeffery le dijo que no tenía y que iban a hablar del tema más tarde. Me di cuenta de que Jimi estaba confuso y enojado al mismo tiempo. Le pregunté qué clase de arreglo financiero tenía con esas personas que se suponía le cuidaban los intereses. 'Bueno -me dijo-, ellos reciben el dinero y lo cuidan por mí, y cuando yo necesito un poco, les pido'. No parecía una idea muy buena en el contexto de lo que había sucedido. Le pregunté si él sabía lo que los otros hacían con el dinero, y me contestó que lo ponían en un banco a nombre de él. Pero no tenía la menor idea de cuál era ese banco, ni de cuánto dinero se suponía que tenía allí".
El medio a través del cual sus representantes le robaban a Hendrix sus ganancias por derechos de autor era una compañía evasora de impuestos llamada Yameta, formada originalmente por Jeffery para The Animals, pero que después pasó a controlar también los beneficios de las grabaciones de Experience. Hendrix se dio cuenta casi inmediatamente de que algo raro había en Yameta y, junto con los miembros de su banda -el bajista Noel Redding (1945-2003) y el baterista Mitch Mitchell (1947-2008)-, mandó una carta a la Warner en agosto de 1968, en la que decía que no debía pagarse ninguna suma a Yameta Company Limited ni a ninguno de sus representantes. Nadie le hizo caso, y posteriormente se descubrió que las oficinas de Yameta, que supuestamente se encontraban en las Bahamas, en realidad no existían, y que jamás habían existido. Algunos periodistas han sugerido que Yameta era un centro encubierto de operaciones de la Mafia, pero nunca se consiguieron pruebas.
La atmósfera alrededor de la banda The Jimi Hendrix Experience estaba totalmente deteriorada. Chandler recordó tiempo después: "Jimi atravesaba un período negro; no escuchaba a nadie y no hablaba con nadie, porque no encontraba la forma de decir nada. Se estaba apartando sin razón aparente. Ya no me quería al lado suyo, no me necesitaba, así que me separé y me volví a Inglaterra". Eso fue a fines de 1968, y Hendrix se quedó con Jeffery, quien pasó a controlar todo el dinero de su "estrella exclusiva". Era muy evidente que Hendrix dedicaba toda su atención a la música, y que se preocupaba muy poco por resolver sus asuntos financieros, por lo que le dio al manager un verdadero cheque en blanco.