Un día como hoy, hace
cincuenta y seis años, fallecía el genial guitarrista estadounidense Jimi
Hendrix (1942-1970). Nacido como Johnny Allen Hendrix en el Hospital King
County de Seattle, en el estado de Washington, desde muy joven se interesó por
la música. Pasaba horas escuchando a los afamados bluseros Howlin' Wolf
(1910-1976), Robert Johnson (1911-1938), Muddy Waters (1913-1983) y B.B. King
(1925-2015), considerados como padres y maestros del blues estadounidense. De
formación autodidacta, fascinado por esos grandes guitarristas, a los doce años
empezó a tocar un ukelele que le regaló su padre, quien lo había rescatado cuando
una mujer lo estaba tirando a un contenedor de basura. Cuando éste se percató
del interés de su hijo por la guitarra, en el verano de 1958 le compró una
guitarra acústica de segunda mano por cinco dólares a un amigo y, poco después,
le compró su primera guitarra eléctrica, una Supro Ozark modelo 1560 S en una
tienda de música llamada Myers en Seattle.
A comienzos de los años ’60 tuvo breves pasos por las bandas The Velvetones, The Rocking Kings, The Isley Brothers y The King Casuals, para luego acompañar a músicos de la talla de Sam Cooke (1931-1964), Ike Turner (1931-2007), Little Richard (1932-2020) y Tina Turner (1939-2023). En 1966 dejó atrás su rol de guitarrista acompañante y se convirtió en primer guitarrista cuando formó su propia banda, la llamada Jimmy James and the Blue Flames, una agrupación que conformó acompañado por el guitarrista Randy California (1951-1997), el bajista Jeff Baxter (1948) y bateristas ocasionales. Después de un tiempo de tocar en varios locales dedicados a la música afroamericana, viajó a Nueva York en busca de nuevas oportunidades. Allí conoció a Chas Chandler (1938-1996), ex bajista de The Animals, quien reconoció su talento y lo convenció de mudarse a Inglaterra.
Hacia fines de ese año,
1966, formó la que sería su banda más famosa, la Jimi Hendrix Experience, con
la cual encontró en Londres un público dispuesto a apreciar su innovador estilo
y cautivó incluso a virtuosos guitarristas como Keith Richards (1943) de The
Rolling Stones, Jeff Beck (1944-2023) de The Yardbirds, Jimmy Page (1944) de Led
Zeppelin, Eric Clapton (1945) de Cream y Pete Townshend (1945) de The Who, quienes
se asombraron por su habilidad. Con esa banda, con algunos circunstanciales cambios
de miembros a lo largo de sus casi cuatro años de existencia, obtuvo una gran
importancia hasta su trágica y repentina muerte en septiembre de 1970, dejando
atrás una asombrosa colección de canciones en las que fusionó el blues, las
baladas, el rock, el rhythm and blues y el jazz, una mezcla de estilos que lo
convirtieron en una de las figuras más populares e influyentes de la historia
del rock.
El sello Reprise Records de la Warner Music Group se apresuró a editar cuatro álbumes de después de su muerte: "The cry of love" en marzo de 1971, "Rainbow bridge" en octubre de 1971, "Hendrix in the west" en febrero en 1972 y "War heroes" en diciembre de 1972. En 1975 se vendieron discos por valor de 150.000 dólares, una cantidad miserable tratándose de un artista de su calibre. Excepto "The cry of love" que estaba casi terminado cuando Hendrix murió, todos los demás álbumes que aparecieron después fueron, obviamente, recopilaciones con las que los sellos discográficos intentaron capitalizarse a través del nombre de Hendrix. Esos discos no fueron supervisados por un extraño, sino por Michael Jeffery (1933-1973), el manager personal de Hendrix, que demostró muy claramente qué poco interés y respeto sentía por el guitarrista.
Jeffery murió en un
accidente de avión dos años después que Hendrix y en seguida la Warner editó
otro álbum ("Soundtrack recordings"), que aparentemente cerraba el
libro de la historia de Hendrix. Pero todavía hubo otra vuelta de tuerca: un
ejecutivo de la discográfica descubrió que el veterano productor de jazz Alan
Douglas (1931-2014) había estado involucrado en algunas sesiones de grabación
de Hendrix hacia el final de su vida. Rápidamente Douglas fue contratado por la
Warner a principios de 1974 para que produjera el material que le pareciera más
o menos bueno.
A comienzos de los años ’60 tuvo breves pasos por las bandas The Velvetones, The Rocking Kings, The Isley Brothers y The King Casuals, para luego acompañar a músicos de la talla de Sam Cooke (1931-1964), Ike Turner (1931-2007), Little Richard (1932-2020) y Tina Turner (1939-2023). En 1966 dejó atrás su rol de guitarrista acompañante y se convirtió en primer guitarrista cuando formó su propia banda, la llamada Jimmy James and the Blue Flames, una agrupación que conformó acompañado por el guitarrista Randy California (1951-1997), el bajista Jeff Baxter (1948) y bateristas ocasionales. Después de un tiempo de tocar en varios locales dedicados a la música afroamericana, viajó a Nueva York en busca de nuevas oportunidades. Allí conoció a Chas Chandler (1938-1996), ex bajista de The Animals, quien reconoció su talento y lo convenció de mudarse a Inglaterra.
El sello Reprise Records de la Warner Music Group se apresuró a editar cuatro álbumes de después de su muerte: "The cry of love" en marzo de 1971, "Rainbow bridge" en octubre de 1971, "Hendrix in the west" en febrero en 1972 y "War heroes" en diciembre de 1972. En 1975 se vendieron discos por valor de 150.000 dólares, una cantidad miserable tratándose de un artista de su calibre. Excepto "The cry of love" que estaba casi terminado cuando Hendrix murió, todos los demás álbumes que aparecieron después fueron, obviamente, recopilaciones con las que los sellos discográficos intentaron capitalizarse a través del nombre de Hendrix. Esos discos no fueron supervisados por un extraño, sino por Michael Jeffery (1933-1973), el manager personal de Hendrix, que demostró muy claramente qué poco interés y respeto sentía por el guitarrista.
Pero McLaughlin contó una
versión un poco cambiada: "Conocí a Buddy Miles en 1969; él fue a Vanguard
cuando yo estaba tocando con Tony Williams, y ambos se hicieron muy amigos. Un
día vinieron los dos juntos y me dijeron que esa noche tocaban con Jimi, y me
invitaron a acompañarlos. Así que fuimos a Record Plant. Empecé a tocar sin
parar, y seguimos hasta las nueve de la mañana; Jimi estaba ahí y grabamos
algunas cosas; mucha gente ha estado buscando esa cinta pero nadie la ha
encontrado. En bajo estaba Dave Holland, en batería Buddy Miles, Jimi y yo en
guitarras, Duane no-sé-qué en órgano; también había otro guitarrista, Jim
McCarty. Fue muy lindo, como una fiesta".
"En 1969 Hendrix dejó la música psicodélica por el rhythm and blues -relató Douglas-; antes de eso, Jimi llenaba todos los resquicios con efectos electrónicos, pero hacia el final estaba en busca de un sonido mucho más seco. Era un explorador, pero no tenía nadie que lo acompañara en sus exploraciones. Ese era el problema. Toda la estructura a su alrededor estaba deteriorándose. Jimi se sentía frustrado y se escapaba de eso pasando todo el tiempo que podía en el estudio. En la última semana tomó la firme decisión de deshacerse de Jeffery a cualquier precio y hacer lo que él quería".
En realidad, alrededor de la muerte de Jimi Hendrix hay muchas más cosas de las que cualquiera que haya estado cerca de él quisiera hacer saber. Hendrix fue víctima de muchas circunstancias y más de una vez se ha sugerido que los problemas financieros y legales tuvieron tanto que ver con su muerte como las nueve píldoras para dormir que tomó y el subsiguiente mal tratamiento que sufrió en manos de los enfermeros de la ambulancia que lo llevaron sin sostenerle la cabeza. El médico declaró que Hendrix murió sofocado -ahogado en sus propios vómitos- de manera accidental, pero cuanto más se observa el contexto de su muerte, más difícil es creer el veredicto.
Es casi necesario volver hacia atrás para entender lo que pasó. Hendrix llegó a New York en 1964, buscando un espacio en el cual pudiera introducirse en el estilo musical que buscaba desde hacía varios años. Después de tocar en bandas de acompañamiento junto a los citados Little Richard, Ike & Tina Turner y The Isley Brothers, decidió probar suerte por su cuenta. Tuvo que empeñar su guitarra para poder comer. Curtis Knight (1945-1999), que era su amigo en esa época, contó que le dio a Hendrix una de sus dos guitarras ni bien lo escuchó tocar y le pidió que se uniera a su grupo. Knight había firmado un contrato con el productor Ed Chalpin (1935-2019) y rápidamente arregló las cosas para que Jimi firmara también con él. Tocaron juntos en varios clubes y también grabaron y compusieron algunas cosas. Knight también contó cómo el grupo The Animals empezó a demostrar interés por Jimi cuando ambos tocaban en el Ondine en 1966.
El antes mencionado Chas Chandler, ex bajista de The Animals, contó al respecto: "Me puse en contacto con Jimi a través de Linda Keith, que era la novia de Keith Richards; ella sabía que yo iba a meterme en producción y me dijo que en el Village había un tipo genial. Fuimos a verlo. Estuvimos hablando antes de que él empezara su acto, y aun sin escucharlo tocar, quise llevármelo en seguida a Inglaterra". Chandler vio en Hendrix su pasaporte al éxito y no le costó mucho convencerlo de que lo que tenía que hacer era irse a Inglaterra con él. Esa era su oportunidad para progresar y Hendrix la tomó. Pero Chandler tenía un problema: el dinero, y la única persona que podía dárselo era Michael Jeffery, que ya había sido manager de The Animals (a quienes terminaría estafando). Chandler se llevó a Hendrix a Londres en septiembre de 1966. Los primeros meses fueron muy difíciles, pero Chandler fue vendiendo sus guitarras una por una para financiar a la banda Experience hasta que pudieran valerse por sí mismos. Mientras tanto, Jeffery desapareció.
"En 1969 Hendrix dejó la música psicodélica por el rhythm and blues -relató Douglas-; antes de eso, Jimi llenaba todos los resquicios con efectos electrónicos, pero hacia el final estaba en busca de un sonido mucho más seco. Era un explorador, pero no tenía nadie que lo acompañara en sus exploraciones. Ese era el problema. Toda la estructura a su alrededor estaba deteriorándose. Jimi se sentía frustrado y se escapaba de eso pasando todo el tiempo que podía en el estudio. En la última semana tomó la firme decisión de deshacerse de Jeffery a cualquier precio y hacer lo que él quería".
En realidad, alrededor de la muerte de Jimi Hendrix hay muchas más cosas de las que cualquiera que haya estado cerca de él quisiera hacer saber. Hendrix fue víctima de muchas circunstancias y más de una vez se ha sugerido que los problemas financieros y legales tuvieron tanto que ver con su muerte como las nueve píldoras para dormir que tomó y el subsiguiente mal tratamiento que sufrió en manos de los enfermeros de la ambulancia que lo llevaron sin sostenerle la cabeza. El médico declaró que Hendrix murió sofocado -ahogado en sus propios vómitos- de manera accidental, pero cuanto más se observa el contexto de su muerte, más difícil es creer el veredicto.
Es casi necesario volver hacia atrás para entender lo que pasó. Hendrix llegó a New York en 1964, buscando un espacio en el cual pudiera introducirse en el estilo musical que buscaba desde hacía varios años. Después de tocar en bandas de acompañamiento junto a los citados Little Richard, Ike & Tina Turner y The Isley Brothers, decidió probar suerte por su cuenta. Tuvo que empeñar su guitarra para poder comer. Curtis Knight (1945-1999), que era su amigo en esa época, contó que le dio a Hendrix una de sus dos guitarras ni bien lo escuchó tocar y le pidió que se uniera a su grupo. Knight había firmado un contrato con el productor Ed Chalpin (1935-2019) y rápidamente arregló las cosas para que Jimi firmara también con él. Tocaron juntos en varios clubes y también grabaron y compusieron algunas cosas. Knight también contó cómo el grupo The Animals empezó a demostrar interés por Jimi cuando ambos tocaban en el Ondine en 1966.
El antes mencionado Chas Chandler, ex bajista de The Animals, contó al respecto: "Me puse en contacto con Jimi a través de Linda Keith, que era la novia de Keith Richards; ella sabía que yo iba a meterme en producción y me dijo que en el Village había un tipo genial. Fuimos a verlo. Estuvimos hablando antes de que él empezara su acto, y aun sin escucharlo tocar, quise llevármelo en seguida a Inglaterra". Chandler vio en Hendrix su pasaporte al éxito y no le costó mucho convencerlo de que lo que tenía que hacer era irse a Inglaterra con él. Esa era su oportunidad para progresar y Hendrix la tomó. Pero Chandler tenía un problema: el dinero, y la única persona que podía dárselo era Michael Jeffery, que ya había sido manager de The Animals (a quienes terminaría estafando). Chandler se llevó a Hendrix a Londres en septiembre de 1966. Los primeros meses fueron muy difíciles, pero Chandler fue vendiendo sus guitarras una por una para financiar a la banda Experience hasta que pudieran valerse por sí mismos. Mientras tanto, Jeffery desapareció.
El medio a través del cual
sus representantes le robaban a Hendrix sus ganancias por derechos de autor era
una compañía evasora de impuestos llamada Yameta, formada originalmente por
Jeffery para The Animals, pero que después pasó a controlar también los
beneficios de las grabaciones de Experience. Hendrix se dio cuenta casi
inmediatamente de que algo raro había en Yameta y, junto con los miembros de su
banda -el bajista Noel Redding (1945-2003) y el baterista Mitch Mitchell
(1947-2008)-, mandó una carta a la Warner en agosto de 1968, en la que decía
que no debía pagarse ninguna suma a Yameta Company Limited ni a ninguno de sus
representantes. Nadie le hizo caso, y posteriormente se descubrió que las
oficinas de Yameta, que supuestamente se encontraban en las Bahamas, en
realidad no existían, y que jamás habían existido. Algunos periodistas han
sugerido que Yameta era un centro encubierto de operaciones de la Mafia, pero
nunca se consiguieron pruebas.
La atmósfera alrededor de la banda The Jimi Hendrix Experience estaba totalmente deteriorada. Chandler recordó tiempo después: "Jimi atravesaba un período negro; no escuchaba a nadie y no hablaba con nadie, porque no encontraba la forma de decir nada. Se estaba apartando sin razón aparente. Ya no me quería al lado suyo, no me necesitaba, así que me separé y me volví a Inglaterra". Eso fue a fines de 1968, y Hendrix se quedó con Jeffery, quien pasó a controlar todo el dinero de su "estrella exclusiva". Era muy evidente que Hendrix dedicaba toda su atención a la música, y que se preocupaba muy poco por resolver sus asuntos financieros, por lo que le dio al manager un verdadero cheque en blanco.
La atmósfera alrededor de la banda The Jimi Hendrix Experience estaba totalmente deteriorada. Chandler recordó tiempo después: "Jimi atravesaba un período negro; no escuchaba a nadie y no hablaba con nadie, porque no encontraba la forma de decir nada. Se estaba apartando sin razón aparente. Ya no me quería al lado suyo, no me necesitaba, así que me separé y me volví a Inglaterra". Eso fue a fines de 1968, y Hendrix se quedó con Jeffery, quien pasó a controlar todo el dinero de su "estrella exclusiva". Era muy evidente que Hendrix dedicaba toda su atención a la música, y que se preocupaba muy poco por resolver sus asuntos financieros, por lo que le dio al manager un verdadero cheque en blanco.


