Tras su regreso a Francia,
Jorge Semprún tuvo un breve paso por el Partido Comunista Francés, el cual
reunía a los intelectuales más reputados de aquella época como Georges Bataille
(1897-1962), Clara Malraux (1897-1982), Raymond Queneau (1903-1976), Romain
Gary (1914-1980) y Marguerite Duras (1914-1996). Luego, en 1952, se afilió al
Partido Comunista de España, llegando a ser miembro del Comité Central y del
Comité Ejecutivo. Viajó clandestinamente a su país varias veces bajo el
seudónimo de Federico Sánchez, pero su postura antiestalinista lo llevó a tener
serias disidencias ideológicas con la dirigencia del Partido, siendo expulsado
del mismo en 1964. De esa época datan las primeras obras de su extensa carrera
como escritor. A lo largo de los años escribió algunas en español y otras en
francés.
A lo largo de los años Jorge Semprún escribió algunas obras en español y otras en francés. Entre las primeras figuran “Autobiografía de Federico Sánchez” y “Veinte años y un día”, obras construidas con los fragmentos de su propia memoria como activista político de izquierda, y entre las segundas están “Le grand voyage” (El largo viaje), “L'évanouissement” (El desvanecimiento), “La deuxième mort de Ramón Mercader” (La segunda muerte de Ramón Mercader), “Quel beau dimanche!” (Aquel domingo), “L'algarabie” (La algarabía), “Montand la vie continue” (Montand, la vida continua), “La montagne blanche” (La montaña blanca), “Netchaïev est de retour” (Netchaiev ha vuelto), “Le retour de Carola Neher” (El regreso de Carola Neher), “Le mort qu'il faut” (Viviré con su nombre, morirá con el mío) y “Une tombe au creux des nuages” (Una tumba en las nubes). También en francés, publicó tomos de ensayos, artículos, conferencias y discursos como “L'écriture ou la vie” (La escritura o la vida), “Adieu, vive clarté” (Adiós, luz de veranos), “Blick auf Deutschland” (Una vista de Alemania), “Réflexions sur l'Europe” (Pensar en Europa), “Où va la gauche?” (¿Hacia dónde va la izquierda?), siempre con un fuerte componente autobiográfico y reflexionando sobre los hechos más importantes del siglo XX en España y en Europa. Entre 1988 y 1991 fue Ministro de Cultura del gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y en 1993 publicó “Federico Sánchez vous salue bien” (Federico Sánchez se despide de ustedes), donde analizó su etapa ministerial y el problema candente de la izquierda europea. Una de sus últimas obras fue el drama “Pálida madre, tierna hermana”. Semprún, quien durante los años '90 impartió clases de Literatura en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, fue también un notable guionista cinematográfico y televisivo. Así, entre otros, escribió los guiones de “Les routes du sud” (Las rutas del sur) de Joseph Losey (1909-1984); “La guerre est finie” (La guerra ha terminado) y “Stavisky” de Alain Resnais (1922-2014); “Z”, “L'aveu” (La confesión) y “Section spéciale” (Sección especial) de Konstantinos Costa Gavras (1933); “Los desastres de la guerra” de Mario Camus (1935-2021); “L'attentat” (El atentado) y “L'affaire Dreyfus” (El caso Dreyfus) de Yves Boisset (1939-2025); y el de su propia película sobre la Guerra Civil española, “Las dos memorias”.
Algunos años después del fallecimiento de Semprún, el periodista español Roberto Sánchez Benítez (1965) publicó un artículo titulado “Jean Paul Sartre y Jorge Semprún, la escritura de la guerra”, en el cual manifestó que “las razones de la escritura pueden ser varias, sin embargo, con el ejemplo de Sartre y Semprún estamos ante una condición de sobrevivencia. Es el medio, la forma, que tiene el sujeto para enfrentar condiciones limítrofes de su existencia frente a la muerte, sobre todo. No solamente la escritura está ahí para ‘curar’ o ‘exorcizar’ mundos interiores del escritor, sino que es el medio de atención al presente, así como a la insistencia de futuro. Escritura testimonio, monumento, ventana que abre a experiencias que se desearían irrepetibles, aun y cuando ella misma sirva como un medio de autoconocimiento y de la condición humana en general”. Todas estas características sin dudas fueron inherentes a la vida y la obra de ambos escritores. Lo que sigue es la segunda y última parte de la conversación que Semprún mantuvo con el autor de obras notables como “L'être et le néant” (El ser y la nada), “La nausée” (La náusea), “L'existentialisme est un humanisme” (El existencialismo es un humanismo), “Critique de la raison dialectique” (Crítica de la razón dialéctica) y “Qu'est-ce que la littérature?” (¿Qué es la literatura?) sobre la cual, según contó Semprún, “a pesar de la fría presencia del micrófono sobre la mesa, a pesar del suave rumor de la cinta magnetofónica que gira inexorablemente, se desenvuelve siempre en un ambiente caluroso, de rigor intelectual y de entusiasmo lúcido, que él provoca e impone. Como impone, desde hace más de veinte años, en el mundo del pensamiento y de la acción, una presencia original, realmente insustituible”. La misma fue reproducida en el nº 3 de la revista “Cuadernos de Ruedo Ibérico” en noviembre de 1965
A lo largo de los años Jorge Semprún escribió algunas obras en español y otras en francés. Entre las primeras figuran “Autobiografía de Federico Sánchez” y “Veinte años y un día”, obras construidas con los fragmentos de su propia memoria como activista político de izquierda, y entre las segundas están “Le grand voyage” (El largo viaje), “L'évanouissement” (El desvanecimiento), “La deuxième mort de Ramón Mercader” (La segunda muerte de Ramón Mercader), “Quel beau dimanche!” (Aquel domingo), “L'algarabie” (La algarabía), “Montand la vie continue” (Montand, la vida continua), “La montagne blanche” (La montaña blanca), “Netchaïev est de retour” (Netchaiev ha vuelto), “Le retour de Carola Neher” (El regreso de Carola Neher), “Le mort qu'il faut” (Viviré con su nombre, morirá con el mío) y “Une tombe au creux des nuages” (Una tumba en las nubes). También en francés, publicó tomos de ensayos, artículos, conferencias y discursos como “L'écriture ou la vie” (La escritura o la vida), “Adieu, vive clarté” (Adiós, luz de veranos), “Blick auf Deutschland” (Una vista de Alemania), “Réflexions sur l'Europe” (Pensar en Europa), “Où va la gauche?” (¿Hacia dónde va la izquierda?), siempre con un fuerte componente autobiográfico y reflexionando sobre los hechos más importantes del siglo XX en España y en Europa. Entre 1988 y 1991 fue Ministro de Cultura del gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), y en 1993 publicó “Federico Sánchez vous salue bien” (Federico Sánchez se despide de ustedes), donde analizó su etapa ministerial y el problema candente de la izquierda europea. Una de sus últimas obras fue el drama “Pálida madre, tierna hermana”. Semprún, quien durante los años '90 impartió clases de Literatura en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, fue también un notable guionista cinematográfico y televisivo. Así, entre otros, escribió los guiones de “Les routes du sud” (Las rutas del sur) de Joseph Losey (1909-1984); “La guerre est finie” (La guerra ha terminado) y “Stavisky” de Alain Resnais (1922-2014); “Z”, “L'aveu” (La confesión) y “Section spéciale” (Sección especial) de Konstantinos Costa Gavras (1933); “Los desastres de la guerra” de Mario Camus (1935-2021); “L'attentat” (El atentado) y “L'affaire Dreyfus” (El caso Dreyfus) de Yves Boisset (1939-2025); y el de su propia película sobre la Guerra Civil española, “Las dos memorias”.
Algunos años después del fallecimiento de Semprún, el periodista español Roberto Sánchez Benítez (1965) publicó un artículo titulado “Jean Paul Sartre y Jorge Semprún, la escritura de la guerra”, en el cual manifestó que “las razones de la escritura pueden ser varias, sin embargo, con el ejemplo de Sartre y Semprún estamos ante una condición de sobrevivencia. Es el medio, la forma, que tiene el sujeto para enfrentar condiciones limítrofes de su existencia frente a la muerte, sobre todo. No solamente la escritura está ahí para ‘curar’ o ‘exorcizar’ mundos interiores del escritor, sino que es el medio de atención al presente, así como a la insistencia de futuro. Escritura testimonio, monumento, ventana que abre a experiencias que se desearían irrepetibles, aun y cuando ella misma sirva como un medio de autoconocimiento y de la condición humana en general”. Todas estas características sin dudas fueron inherentes a la vida y la obra de ambos escritores. Lo que sigue es la segunda y última parte de la conversación que Semprún mantuvo con el autor de obras notables como “L'être et le néant” (El ser y la nada), “La nausée” (La náusea), “L'existentialisme est un humanisme” (El existencialismo es un humanismo), “Critique de la raison dialectique” (Crítica de la razón dialéctica) y “Qu'est-ce que la littérature?” (¿Qué es la literatura?) sobre la cual, según contó Semprún, “a pesar de la fría presencia del micrófono sobre la mesa, a pesar del suave rumor de la cinta magnetofónica que gira inexorablemente, se desenvuelve siempre en un ambiente caluroso, de rigor intelectual y de entusiasmo lúcido, que él provoca e impone. Como impone, desde hace más de veinte años, en el mundo del pensamiento y de la acción, una presencia original, realmente insustituible”. La misma fue reproducida en el nº 3 de la revista “Cuadernos de Ruedo Ibérico” en noviembre de 1965
J.S.: Puesto que hemos ido abandonando los problemas específicamente literarios, ¿qué lugar le parece que ocupa la filosofía en el mundo de hoy?
